Gobierno de Chile

Chile Crece Contigo

VColumnas del Experto

Consejos para una lactancia exitosa

Equipo Chile Crece Contigo

Ministerio de Desarrollo Social

Consejos para una lactancia exitosa

Iniciar la lactancia tempranamente. Luego del parto, la madre, el recién nacido/a y el padre están en un momento de máxima sensibilidad para que se activen las conductas naturales de vinculación, aumentando la producción de prolactina y ocitocina, y favoreciendo así la secreción láctea. Es por ello que cuanto antes se inicie la lactancia, mayores son las posibilidades de éxito.

Ofrece el pecho “a libre demanda”. El niño(a) es el único que sabe cuándo ha quedado satisfecho y para ello es importante que la toma sea cuando lo requiera y dure hasta que sea el niño/a quien suelte espontáneamente el pecho. El régimen de libre demanda, día y noche, facilita la organización de la lactancia.

Pide ayuda si tienes problemas. No siempre resulta todo tan simple, si sientes dolor mientras das el pecho, o ya tienes grietas en el pezón, pide ayuda cuanto antes. Consulta a tu matrona, a otra madre que haya dado leche o a grupos de apoyo a la lactancia.

No dar chupetes ni mamaderas al recién nacido/a al menos hasta que la lactancia se haya consolidado: Un chupete de entretención no se succiona de la misma forma que el pecho, por lo que el recién nacido puede “confundirse” y posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia (se utiliza distinta musculatura de succión). Esto puede ser la causa de problemas tales como grietas en el pezón y mastitis.

El papá es importante: Su participación en los momentos en que se amamanta a la guagua permitirá establecer un mayor lazo afectivo con ella y con la mamá. ¿Cómo hacerlo? Sacándole los “chanchitos” entre cada toma, mudándola después de que termine de mamar, apoyando a la madre a que esté cómoda y tranquila. El reposo de la madre durante la lactancia es importante para resistir las exigencias de este período. Necesitará de mucho apoyo.

Tómalo con calma y busca un lugar tranquilo: Aprender a amamantar puede ser un poco complejo al comienzo, pero luego verás que es un espacio placentero para compartir y conocer a tu guagua. Cuando amamantes, busca hacerlo tranquilamente, en un lugar tibio y cómodo.

Experimenta distintas posiciones, hasta que encuentres la más cómoda para ti y para tu guagua. Usa el cojín de lactancia. Este cojín es de gran utilidad para la comodidad de la mujer al dar pecho. Aunque al principio puede parecer difícil y ser un poco molesto, encontrarás la postura más cómoda para las dos.

Usa un sostén cómodo: Tus senos han ido cambiando, están sensibles y la areola se oscurece y aumenta de tamaño para la lactancia. Las venas se hacen más notorias y puedes sentir picazón y puntadas ocasionales. Utiliza un sostén que sea firme, cómodo y de algodón, ya que es más suave al contacto de la piel.

Conversa suavemente con tu guagua. Cuando estás amamantando a tu guagua, ella te mira y reconoce tu voz, sabe que eres esa persona especial que está disponible para ella, y suele calmarse cuando la tomas en brazos. Mira a tu guagua a los ojos, ya que puede ser un momento de profunda comunicación entre ustedes.

Tener más leche: Cuanto más se estimula y vacía el pecho, más leche produce. Si se necesita producir más leche, se debe poner al bebé a mamar más seguido. Si la posición es correcta satisfará todas sus necesidades a su tiempo. Es importante tener presente que generalmente es el niño/a quien regula la producción de leche con su succión.

Leche extraída: Al dar leche extraída, la persona que alimenta al niño debe procurar una óptima interacción con él, ya que esto le reportará beneficios para su desarrollo afectivo-emocional. Si el niño/a aún se amamanta, idealmente la persona que le da la leche en vaso o mamadera no debe ser la madre, para que el niño mantenga la asociación de ella con el amamantamiento y le resulte más gratificante, cómodo y natural alimentarse del pecho.

Si por algún motivo no has podido amamantar a tu guagua, es bueno saber que igualmente podrás establecer un buen vínculo afectivo con ella. Lo más importante es que aproveches este momento para hacerle cariño, mirarla y hablarle en forma suave, darle tu atención, conocerla, cuidarla y quererla.

 

Columnas relacionadas