Se considera sala cuna y jardín infantil a todo establecimiento que reciba durante el día a niños y niñas desde los 84 días hasta la edad de su ingreso a la Educación General Básica.
Antes de elegir debes informarte con cautela y tiempo. El jardín debe proporcionarte confianza. A pesar de que cada padre/madre hará la elección considerando los factores que priorizan como familia, existen ciertas sugerencias que puedes considerar:
- Visita varios jardines entre los que puedas elegir; haz partícipe a su hijo/a de este proceso, esto lo/la hará sentirse más seguro/a y motivado/a.
- Observa principalmente la relación que se establece entre tu hijo/a y las educadoras, cómo reaccionan con él o ella, si lo/a toman en cuenta y cómo reacciona el niño/a ante ello/as.
- Averigua la forma cómo enfrentan situaciones conflictivas de adaptación, problemas emocionales y accidentes.
- Es importante conocer y establecer una cercanía con el/a educador/a que será responsable de la educación y cuidado de tu hijo/a.
- Observa las dependencias del jardín, ojalá con niños/as dentro de la sala para ver el clima de trabajo que se da, percibe cómo están, si demuestran tranquilidad, entusiasmo y si están contentos realizando las actividades.
- El jardín debe proveer una variedad de juegos, ya que éste es el vehículo de aprendizaje del niño/a.
- El material didáctico y los juguetes deben ser diversos y estar a la altura de los niños/as para que puedan manipularlos libremente.
- Pregunta sobre el tipo de rutina que realizan para que puedas reforzar en tu hogar lo que tu hijo/a desarrollará en el jardín.
- Asegúrate que el inmobiliario (baños, mesas, etc.) esté adaptado para que los niños/as lo utilicen sin riesgo.
- El ambiente debe ser estimulador, protector y de acogida para generar en el niño o niña una actitud positiva, segura y abierta a aprender. Un ambiente donde se promueva “el buen trato” entre los adultos y los niños/as.