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Maternidad y Paternidad adolescente; paternidad activa desde el comienzo

Soledad Moreno

Psicóloga

Fundación Anar

Maternidad y Paternidad adolescente; paternidad activa desde el comienzo

“Estoy embarazada” te acaba de decir la chiquilla (polola o no) con la que tuviste sexo. Miles de ideas y emociones se vienen a tu cabeza; sorpresa, miedo, rabia, desconfianza, tal vez algo de alegría… quizás todo mezclado. Empiezas a llenarte de preguntas: ¿Es mía? ¿Qué van a decir mis papás? ¿Cómo lo voy a cuidar? ¿Qué va a pasar con el colegio? Puede que sólo quieras salir corriendo lo más lejos posible o abrazarla y juntos enfrentar todo lo que se les viene. Cada uno reacciona a su manera. Es muy normal sentirse confundido y de seguro que una guagua significa cambios, pero puede que todo sea para mejor. Todo depende de cómo te tomes esto de ser papá y lo que hagas para conseguir que te reconozcan como tal.

La paternidad es un gran desafío, incluso para los hombres adultos que están en una relación estable de pareja. Ya que además de lo que siempre se ha esperado de los padres: proteger a la mamá y a la guagua; ser ejemplo; ayudar a mantener económicamente a los hijos/as; hoy se suma el cuidado más cercano de los hijos/as, que los abracen, los bañen, les cambien pañales, les de comer y jueguen con ellos. A estos desafíos se le suman otros, propios de ser un papá adolescente. Por ejemplo, puede que tu familia te diga que no te hagas cargo, que no te metas en problemas; o que la familia de ella sea la que te rechaza por verte como alguien irresponsable, que le hizo daño a su hija. Puede ser la misma mamá de la guagua quién no quiera saber nada de ti, o quien te esté exigiendo compañía y apoyo, o solo aporte económico.escolares (8)

Puede que te sientas presionado o responsable de cumplir con todo, estando incluso dispuesto a dejar tus estudios y ponerte a trabajar; o quieras tal vez seguir estudiando y continuar con tu vida normal. Sabemos que no será fácil, que perderás algo de la libertad que antes tenías, pero también hay cosas buenas que pueden venir. Entre las cosas buenas, algunos jóvenes dicen que el ser papá le dio más sentido a su vida; que se volvieron más responsables, dejando incluso algunos vicios; que fueron más respetados por sus familias; que mejoró su relación de pareja; y que les ha gustado mucho tener a quién cuidar y que los quiera incondicionalmente, siendo esta una de las mejores cosas de su vida, a pesar de los momentos difíciles.

Creemos que tienes el derecho a ser un papá presente y que tú guagua, también tiene el derecho a tenerte como papá. Por eso aquí te damos algunas ideas para lograr que los demás te vean y te respeten como papá, construyendo así, la relación con tu hijo.

Aclara tu deseo de ser un papá presente: No importa si no querías que tu pareja quedara embarazada, eso no significa que ahora no quieras ser papá de la guagua que viene en camino. Ser papá presente es una decisión tuya, a pesar de lo que te digan. Si te sientes inseguro o necesitas con quién conversar de esto, puedes llamar gratis al 800 116 111 de la Fundación ANAR donde te escucharán y ayudarán a aclararte. (www.anarchile.cl)

Conversa claramente sobre tus intenciones: Explica a tus papás, a la mamá de la guagua y sus papás, el por qué quieres ser un papá presente, en especial si hay alguna barrera para ello. Cuando lo converses hazlo sin culpar a nadie, y sin sentir que tienes que pedir permiso, simplemente aclara tus intenciones.

Permítete equivocarte e inténtalo de nuevo: Quizás tu primera reacción no fue la mejor, te alejaste y evitaste hacerte responsable, pero ahora has decidido ser un papá presente. Parte por reconocer tu error y pedir disculpas, todos nos equivocamos. Para que te perdonen y vuelvan a confiar en ti, será necesario que pienses cómo reparar tus errores y hacerlo bien de ahora en adelante. Una idea es preguntarle a la mamá de la guagua qué apoyo necesita de tu parte.escolares (4)

Promete sólo aquello que puedas cumplir: Lo ideal es que seas muy honesto contigo mismo y con la mamá (y ambas familias) respecto a lo que podrás hacer o no. Diles que acompañarás a la mamá a un control o cuidarás a la guagua tal día, solo si realmente piensas cumplirlo. Eso ayudará a que los demás sepan qué esperar de ti, y comiencen a verte como alguien confiable.

Acompaña a la mamá durante el embarazo: que la mamá se sienta apoyada por ti le hará bien tanto a ella como a la guagua. Pregúntale cómo se siente, regalonéala con pequeños favores y conversen juntos de sus dudas, miedos y esperanzas, están juntos en esto. Acompañarla te hará también bien a ti. Si bien no puedes “sentir” a tu guagua dentro, hay cosas puedes hacer para sentir que es de verdad y estar cerca de ella: háblale y/o toca la guatita de la mamá, siente sus movimientos; acompáñala a los controles; entra en una ecografía para verla y escuchar sus latidos. Es muchas veces una experiencia emocionante.

Participa del parto: Conversa con la mamá de tu guagua y dile por qué te gustaría acompañarla en el parto. Puede que tengas dudas respecto al estar presente: ya sea porque ya no tienes una relación con ella o porque prefiere entrar con su mamá, quizás también te dan miedo los hospitales y las cosas médicas. Todo eso es muy entendible, pero es bueno que sepas que los primeros momentos después de nacer son muy importantes para tu hijo/a y la relación contigo.

Ayuda en los cuidados del bebé tanto como puedas: Tanto si has podido acompañar durante el embarazo y el parto, como si no, la relación con tu guagua se fortalecerá si participas en sus cuidados, ojalá diariamente. Quizás al principio sientas que no sabes nada de guaguas y tengas miedo de hacerlo mal, ¡a las mamás también les pasa lo mismo! Los bebés no vienen con un libro de instrucciones y cada guagua es única. Por eso hay que atreverse, ir probando, siguiendo tus intuiciones y viendo cómo responde el bebé a lo que haces. Deben ponerse de acuerdo con la mamá sobre cómo cuidarlo, y aprender de quienes ya han sido papás y mamás. También puedes leer sobre cuidados y crianza, por ejemplo los consejos que aparecen en la web del Chile Crece Contigo (chilecrececontigo.cc.cl) o llamar al 800 200 188 de Fonoinfancia.

Busca formas de apoyar económicamente, pero no te margines si no puedes: Es cierto que parte de ser papá es aportar con las cosas materiales de tu guagua, como pañales, comida, ropa, etc. Pero, es muy probable que a tu edad tus ingresos no alcancen. Apoya tanto como puedas, pero no te avergüences de pedir ayuda a tus padres, a gente cercana o a algún programa social. Pero que nunca el no poder aportar económicamente te aleje de tu bebé. Hay miles de maneras de ser un papá presente y colaborar con su crianza, la plata no es lo único. Tu guagua tiene el derecho a estar con su papá, aún cuando no te alcance para los pañales.

Otras cosas para recordar:

No es necesario “Ser pareja” de la mamá para ser papá: Si no estás en una relación con la mamá de tu guagua no te sientas obligado a estar con ella, ser pareja y ser padres son cosas distintas. Lo mismo si es que sólo están pololeando, no te sientas presionado a casarte o irse a vivir juntos. Hay muchos buenos papás “puertas afuera”. Elegir pareja es algo que hay que pensar bien, hay que estar seguro. Estar con alguien antes de tiempo, puede traerles muchas peleas o conflictos, y los dejará mal a ustedes y afectará al bebé.

Piensa bien antes de dejar tus estudios: es verdad que tu hijo/a va a necesitar cosas, y dejar de estudiar para trabajar puede parecer una alternativa, pero no es la mejor. No lo es ni para tu futuro ni para el de tu hijo. Será bueno hablar de tu futuro con tus papás, viendo las maneras en que pueden apoyarte y viendo alternativas de trabajo que no afecten tus estudios. Existen programas que pueden ayudarte a no dejar los estudios o a retomarlos si es que los has dejado.

Finalmente, acuérdate que pese a que vas a ser papá, aún eres un adolescente, y que además de las nuevas responsabilidades es importante que te permitas divertirte, descansar, estudiar y tener amigos. Eso te ayudará a sentirte bien y recuperar energías para hacerte cargo de tu hijo. Estar bien no sólo ayudará al bebé y a la mamá a estarlo, sino que te hará disfrutar el ser papá.

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