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Desacuerdo entre adultos = Confusión e Inseguridad en los niños y niñas

Ilona Bartibas

Servicio Fono Infancia

Desacuerdo entre adultos = Confusión e Inseguridad en los niños y niñas
Existe un proverbio africano que dice: “PARA CRIAR A UN NIÑO SE NECESITA TODA UNA TRIBU”… Y es que en verdad… ¿Habrá algo más importante que ayudar en la formación de un ser humano?… Probablemente sea lo más importante, lo más gratificante y lo más complejo también!

Existe un proverbio africano que dice: “PARA CRIAR A UN NIÑO SE NECESITA TODA UNA TRIBU”… Y es que en verdad… ¿Habrá algo más importante que ayudar en la formación de un ser humano?… Probablemente sea lo más importante, lo más gratificante y lo más complejo también!

Por ello, “Todos necesitamos de nuestra pequeña tribu para criar”. Ser padres es un desafío que exige que seamos capaces de aceptar que, frecuentemente, requeriremos del apoyo de otros adultos que estarán involucrados en la crianza de los hijos, y que no es tarea fácil aprender a dialogar y construir una ALIANZA POSITIVA entre los padres, abuelos, tíos, docentes, etc. con el propósito de desarrollar maneras apropiadas para comunicarnos, establecer acuerdos y ser capaces de trasmitir mensajes claros que pueda guiar a nuestros niños/as.

No es extraño escuchar que los padres se quejen que los abuelos tienden a desautorizarlos antes los hijos, tampoco es raro escuchar a alguna madre diciendo que se esfuerza enseñándole hábitos al hijo pero cuando llega el padre lo consiente y le deja hacer lo que quiera y se disculpa diciendo que se siente muy cansado y no quiere escuchar llantos, o que le da pena llamarle la atención porque es tan chico o porque no lo ha visto en todo el día…Cuántas veces hemos escuchado estos ejemplos, e incluso nos hemos visto a nosotros mismos contradiciéndonos con mensajes confusos que genera confusión, inseguridad, ansiedad y frustración en los niños/as.Vivir de allegado con los padres o madres

¿Y POR QUÉ? Justamente porque somos los adultos quienes le mostramos el mundo a los niños/as y muchas veces no tenemos conciencia que estamos entregando una visión de mundo caótica, incoherente y falta de sentido.

Un niño que crece en un ambiente familiar de contradicciones, donde los adultos se desautorizan o están constantemente cambiando lo que se le dice, probablemente crecerá sintiéndose inseguro, le será difícil confiar en los adultos, le costará entender lo que se espera de él, e incluso difícilmente podrá diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal, ya que no habrá podido asimilar el SENTIDO de cada norma.

Si nos ponemos en los zapatos de nuestros hijos/as es muy similar a que tengamos un trabajo al que debamos responder a las demandas de varios jefes y cada uno nos pida cosas distintas…si trabajamos en un restaurant, un jefe nos pida que cocinemos, otro espera que atendamos las mesas, y un tercero que hagamos el aseo del local… ¿A quién haremos caso? ¿Entenderemos qué es lo que se espera de mí? ¿Acaso no me sentiría molesto, frustrado o muy ansioso al no saber qué hacer? Probablemente terminaríamos haciendo lo que nos resulte más fácil o lo que nos sea más agradable, y tal vez nos esforzaremos por hacerlo lo mejor posible, si bien, al final del día sentiremos que a alguien vamos a defraudar por que no podremos responder a tantas contradicciones.

Así es…a los niños le pasa lo mismo…

Algunas veces pensamos que los niños/as nos manipulan porque van donde el abuelo para conseguir que le dejen hacer justo eso que acabamos de prohibirle o llamarle la atención…Cuando se tiran al suelo y gritan desmesuradamente y nos ponemos nerviosos y terminamos dejando que hagan lo que quieran…y pensamos “mi hijo/a me está manipulando”…Pero con una mano en el corazón ¿No será más fácil pensar que nos manipulan en vez de asumir que algo no estamos haciendo bien? No serán, más bien, reacciones naturales que cualquier persona tendría al enfrentarse a la confusión y contradicciones de los adultos?

Tenemos que hacernos cargo que la falta de claridad y colaboración entre los adultos terminará promoviendo las conductas desbordadas en los niños y que en el fondo, estaremos reforzando justamente lo que criticamos en ellos.

¿PARA QUÉ? Los niños/as necesitan de un mundo previsible y estable para que puedan desplegar todo su potencial de desarrollo, para que puedan desarrollar una imagen positiva de sí mismos y del futuro, para que puedan crecer confiando en sus capacidades y en el vínculo con sus figuras significativas.

¿CÓMO HACERLO? Sabemos que no es fácil, a veces estamos cansados, llenos de preocupaciones, se nos acaba la paciencia o contamos con poco tiempo…Tantos momentos que dejamos de ser conscientes de lo que necesitan, y muchas veces comentemos errores, nos angustiamos o simplemente lo justificamos porque no queremos sentirnos culpables o asumir que debemos cambiar ya que no sabemos cómo hacerlo…

Por eso, la mejor manera de hacerlo es justamente dándonos ESPACIOS DE DIÁLOGOS ENTRE LOS ADULTOS para hablar de la crianza, compartir dudas, temores, preocupaciones, esperanzas, metas, sueños. Y la clave para que este dialogo sea fructífero será no perder de vista nuestro norte; que estamos convocados a PENSAR LO QUE ES MEJOR PARA LOS NIÑOS/AS, y para eso, es necesario que aprendamos a dejar a un lado los conflictos que podamos tener los adultos, dejar de criticarnos unos a otros o de pretender que tenemos siempre la razón y ayudarnos a pensar juntos lo que le pasa a nuestros hijos/as, lo que necesitan de nosotros y como ayudarlos a crecer.Familias monoparentales1

Porque si bien, en algunos momentos, tendremos la fortuna de coincidir en muchos aspectos en el abordaje de las distintas situaciones que nos trae la crianza…en muchas otros, existirán discrepancias, desavenencias e inconsistencias que entorpecen la claridad de lo que queremos trasmitir a los niños/as….

Diferencias entre los adultos siempre existirán, y serán provechosas cuando nos permitimos el dialogo, la reflexión y la posibilidad de ver distintos puntos de vista. Siempre y cuando tengamos la firme decisión de que, en el caso de que existan discrepancias, estas se hablen sin que el niño este presente, cuidar de no exponer a los niños a nuestras desavenencias y la tensión que esto implica. Ser prudentes y darles lugar en otro momento, en que puedan tratarse con la merecida importancia que tienen

Los niños necesitan percibir que existe una continuidad en la relación con las diferentes personas que se responsabilizan de ellos. Brindar COHERENCIA significa construir una base segura donde puedan crecer, orientados por principios que trasmitan el sentido que hay detrás de cada norma y les permitan guiar y regular adecuadamente sus acciones.

Es imprescindible un verdadero trabajo de equipo en la familia: padre, madre, abuelos, tíos, incluso hermanos mayores, y también con otros adultos que están involucrados, como las educadoras. Es un desafío y una oportunidad de ser mejores padres y de brindar mejores posibilidades a nuestros niños y niñas.

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