Extracción y conservación de la leche materna
La extracción de leche es un método simple y que puede ser muy útil en las siguientes situaciones:
Te permite alimentar a tu hijo/a con leche materna cuando no estás o cuando tiene alguna dificultad para mamar.
Es una alternativa cuando debes reincorporarte al trabajo fuera del hogar y no deseas suspender la lactancia materna (exclusiva o complementaria).
Posibilita que el papá, tu pareja u otro adulto significativo comparta el momento de la alimentación cuando tú no puedes alimentar a tu hijo o hija, fortaleciendo sus vínculos afectivos.
Estimula la producción de leche, evitando que se suspenda o disminuya naturalmente la producción de la leche por faltar la estimulación necesaria.
Alivia el dolor del pecho congestionado y evita complicaciones derivadas de la congestión mamaria como la mastitis.
Permite mantener la producción de leche necesaria para continuar con lactancia materna cuando, por razones de fuerza mayor, debes suspender temporalmente el amamantamiento pero deseas retomar la lactancia en un futuro cercano (por ejemplo, en caso de viaje, hospitalización de la madre o del niño/a, uso de medicamentos contraindicados durante la lactancia u otras situaciones de salud en las cuales el médico ha recomendado suspender temporalmente la lactancia).