Los niños/as tienen una curiosidad normal sobre las partes del cuerpo y las diferencias entre los hombres y las mujeres. Es recomendable enseñarles las palabras correctas para designar las partes del cuerpo, incluyendo los genitales femeninos y masculinos.
Las diferencias entre los sexos deben ser explicadas de forma natural y correctamente, respondiendo a las preguntas de los niños/as acerca de la reproducción. 
ExplÃquele que algunas partes de su cuerpo son privadas y sólo pueden ser vistas y tocadas por sus padres o adultos responsables de su cuidado.
Trate de responder las preguntas sobre sexo como cualquier otra pregunta. Para los niños o las niñas estas preguntas no son diferentes, a menos que sus padres se pongan nerviosos o se avergüencen. Si esto ocurre, los niños y niñas pensarán que han hecho algo malo.
A los adultos les inquieta el cómo enfrentar estos temas y no existe  la certeza si sus respuesta o actuar fue el adecuado y para esto necesitan acompañamiento y orientación.
Generalmente el tema de la sexualidad se presenta como complejo, se evita hablar y se relaciona de manera equÃvoca sólo con las prácticas sexuales. Sin embargo, la sexualidad está presente desde los orÃgenes del ser humano y lo acompaña a lo largo de toda su vida, razón por la cual influirá en su identidad, en sus relaciones, en sus caracterÃsticas de personalidad y en su salud mental.
En educación sexual en primera infancia como adultos tenemos la labor de conocer cómo se desarrolla la sexualidad infantil, saber lo que piensan y sienten los niños(as) e interesarse por lo que sucede en su mundo interno, ya que solo asà podremos guiarlos, cuidarlos y acompañarlos en este camino.
Una forma de ilustrar la sexualidad es pensarla como energÃa en continuo fluir como agua corriendo en una fuente. Una manera esquemática de comprender la sexualidad infantil en la primera infancia es a través de estadios, etapas o fases. Éstos explican cómo se organiza la energÃa sexual a través del cuerpo del ser humano. El niño o niña transita por los estadios y en cada una de ellos obtiene aprendizajes y logros que le permiten desarrollarse como un ser cada vez más autónomo. El tiempo de duración de cada etapa variará según los tiempos y ritmos de cada niño o niña, no son etapas exactas ni están definidas por una edad cronológica determinada, dependerá de la particularidad de cada niño y niña. El paso entre una fase y otra significarán una pérdida y a la vez una ganancia en su crecimiento. Estas aproximaciones colaboraran en el respeto por la subjetividad en el proceso de crianza y nos ayudaran a tener una mirada respetuosa del desarrollo infantil.
Si quiere conocer más respectos estos estadios puedes leer la columna La sexualidad en la primera infancia. que también está enfocada al tema del abuso sexual infantil y cuidado del cuerpo.
Si quiere saber más como contestar las preguntas de tu hijo(a) respecto este tema puedes dirigirse a la  columna ¿Cómo hablar de sexualidad con nuestros hijos (as)?
¿Por qué?
Es común que los niños y niñas en algún momento se toquen o froten sus genitales. A veces puede suceder que tengan curiosidad por ver y tocar a otros niños y niñas de su edad. Este interés dura poco tiempo y no les hará mal hacer ninguna de esas cosas. Los niños y niñas son curiosos y se interesan en la sexualidad como en cualquier otra cosa. Si los padres, madres o cuidadoras(es) se disgustan por esa razón, ellos y ellas pueden preocuparse o sentirse culpables.
¿Qué puedo hacer?
* No dé demasiada importancia al hecho de que los niños y niñas exploren sus genitales. ExplÃquele que eso es algo que no se debe hacer en público.
* Si encuentra a los niños y niñas examinándose mutuamente, no haga un drama. Si se siente molesta(o), intente no expresarlo y sugiérales con calma otra cosa para hacer.
¿Si no da resultado?
Si su hija o hijo juega o se toca sus genitales con mucha frecuencia y prefiere hacer esto en vez de cualquier otra cosa, pida consejo a un profesional de salud u otra persona calificada para ayudarle.
Los juegos con curiosidad sexual son esperables entre niños y niñas de una misma edad. Sin embargo, deberÃa pedir ayuda si su hijo o hija impone u obliga a juegos sexuales a otros niños y niñas que no están interesados por ese tipo de juegos o si se interesa por juegos sexuales con niños y niñas mucho mayores o menores que él o ella.
Si su hijo o hija le habla sobre detalles de la sexualidad de los adultos que a usted le llamen la atención, consulte en su centro de salud.
Si le preocupa no encontrar las respuestas adecuadas, pida información a un profesional de salud o a una persona calificada para ayudarle. También puede contactarse con Fonoinfancia para consultas sobre sexualidad y primera infancia. Llame al 800 200 818, este es un servicio gratuito y de cobertura nacional.