El Rezago se entiende como un estado en el cual el niño o niña no presenta todas las habilidades o hitos del desarrollo esperables para su rango de edad actual o para el rango anterior, aunque su puntaje total de la evaluación caiga dentro del rango de normalidad. El rezago es un factor de riesgo, que de no tratarse puede conducir a un déficit en el desarrollo, por lo que es indispensable generar alerta ante el estado de rezago, realizar una evaluación, atención precoz y preventiva. La detección del rezago se realiza a través de las mediciones del desarrollo psicomotor EDDP y TEPSI.
Muchas veces no existe rezago pero hay factores de riesgo presentes que hacen al niño o niña susceptible o vulnerable a tener problemas del desarrollo, como lo son ciertos grupos, por ejemplo, hijas o hijos de madres y padres con trastornos o problemas de salud mental, problemas de violencia intrafamiliar, consumo problemático de alcohol y drogas, etc. Por lo tanto, la evaluación sensible de las situaciones particulares y de la interrelación de los factores protectores y de riesgo es la base de una aproximación integral y preventiva. En otras ocasiones, es posible identificar grupos de mayor vulnerabilidad y por tanto con mayor posibilidad de desarrollar resultados negativos en algún ámbito de su salud, ante la presencia o no de algún factor de riesgo, por ejemplo: cesantía en alguno de los padres, presencia de adulto en situación de discapacidad, niños o niñas con enfermedades crónicas que implican necesidades especiales de atención en salud, familias en situación de pobreza extrema, etc. Otros grupos de particular relevancia son las adolescentes embarazadas y las mujeres jefas de hogar sin pareja.
Puedes ver más sobre esto en las Orientaciones técnicas para las modalidades de apoyo al desarrollo infantil