Los apoyos visuales son todas aquellas estrategias que utilizan imágenes para ayudar a organizarnos, identificar y recordar, así como también comunicarnos mejor y constituyen una valiosa estrategia para la inclusión, porque permiten transformar ideas o palabras en información visual.
Su objetivo es promover la comprensión del entorno y facilitar la comunicación, favoreciendo el desarrollo de la autonomía, la flexibilidad y la regulación para el logro de objetivos de la vida diaria como base para el bienestar integral.
Cuando se integran de forma natural a la vida cotidiana, estas estrategias no solo promueven una comunicación más inclusiva, sino que también tienen un impacto positivo en el bienestar integral de niño y niñas, al reforzar la autoestima, la autodeterminación y la autoconfianza, reducir situaciones desafiantes, junto con crear entornos que reconocen y promueven la diversidad al permitir que niños y niñas puedan conocer otras formas de comunicarse que diverge de lo que conocen como habitual.
El uso de apoyos visuales a través de Pictogramas en la educación inicial es una manifestación del ejercicio del derecho a la comunicación, la participación y el aprendizaje y se materializa por medio de estrategias de: