Ser mamá.
Ser mamá, especialmente del primer hijo o hija, es una experiencia especial e intensa, de cambios profundos para ti y toda tu familia.
Puede ser positivo compartir experiencias, preguntas y datos con otras personas que tengan hijos/as pequeños/as.
Quizás en un primer momento sea difícil tomar confianza en las pequeñas o grandes decisiones que involucra la crianza, por ello respeta tus propios tiempos de aprendizaje y adaptación.
Recuerda que tu guagua se comunica contigo, poco a poco identificarás sus necesidades y su forma de expresarlas.
Obsérvala, confía en tus instintos y pide ayuda cuando la necesites.
ES RECOMENDABLE ENCONTRAR UN EQUILIBRIO ENTRE LAS NECESIDADES DE TU GUAGUA Y TUS PROPIAS NECESIDADES.
Lo más importante para tu guagua es que le demuestres cuánto la quieres y que estás ahí para cuidarla.
En la medida que tú estés bien, podrás cuidarla mejor. En la medida que te sientas con más confianza, comienza a salir con tu guagua de casa usando el portabebé.
Puedes ver a una amiga o simplemente dar un pequeño paseo para renovar las energías.
Infórmarte y elige lo que sientas sea más útil para ti y tu guagua.
Todos, con mucho cariño, te aconsejarán diversas cosas, pero puede que no sea lo que tú y tu guagua necesiten.
Para aprender más sobre desarrollo y crianza, participa en el taller para padres, madres y cuidadores NADIE ES PERFECTO que se realiza en tu centro de salud.
Si te sientes muy triste y desanimada, es importante que consultes en tu centro de salud.
Aunque es común que durante el período después del parto las mamás puedan sentirse así, a veces es necesario descartar una depresión postparto.
RECUERDA QUE LA DEPRESIÓN ESTÁ CUBIERTA POR EL AUGE Y ES MUY IMPORTANTE DIAGNOSTICARLA Y TRATARLA BIEN.
Ser papá.
Ser papá es un gran cambio en tu vida.
Al comienzo quizás no sepas bien cómo relacionarte con tu guagua, pero es importante que te acerques a ella desde el primer día para que desarrollen una relación fuerte y positiva.
De esa manera, aprenderás a comprender lo que necesita, podrás responder a sus necesidades y participar activamente en su desarrollo. Comparte las tareas del hogar y la crianza.
En la primera etapa tu rol es fundamental.
tu guagua en brazos y fortalecer el vínculo.
¿Qué más puedes hacer?
Los invitamos a vivirlo con generosidad, comunicación y disposición.
La llegada de la guagua implica múltiples cambios en la vida cotidiana, redistribuir las tareas y los roles para compartir la crianza, el cuidado del hogar y apoyarse en aquellos momentos en que alguno de los padres se sienta sobrepasado con las nuevas responsabilidades.
Aunque a veces se hace más difícil encontrar momentos para compartir a solas como pareja, es importante mantener aquellos espacios para enfrentar juntos los nuevos desafíos, compartir alegrías, preocupaciones y darse tiempo para disfrutar y quererse.

Durante los primeros meses y en especial mientras se consolida la lactancia materna, la mujer vuelca gran parte de su energía y actividades cotidianas en atender a las necesidades físicas y emocionales de la guagua.
Muchas veces este es un proceso complejo y estresante para la mujer, por lo que el apoyo de su pareja es fundamental. Es importante que el padre comprenda este período de adaptación y se involucre activamente en los momentos cotidianos del cuidado de la guagua (al mudarla, bañarla, hacerla dormir, consolarla, etc).
Sexualidad post parto
Durante el primer mes después del parto, el aparato reproductivo femenino volverá paulatinamente a su estado previo al embarazo.
A los 30 – 40 días la mayoría de las mujeres ha dejado de sangrar y la episitomía o desgarros vaginales ya han cicatrizado. Después de este período, la vida sexual se puede reestablecer, pero conviene tomar en cuenta posibles cambios que puede experimentar la mamá; cansancio, preocupación, disminución de lubricación vaginal, entre otros.
Es importante que la pareja sea especialmente comprensiva en esta etapa. Juntos deben cuidar sus momentos de intimidad y evitar que la maternidad y el postparto los alejen. Pide orientación en tu centro de salud acerca de métodos de anticoncepción apropiados y compatibles con la lactancia.
Es importante tener paciencia y buena disposición para que todos se adapten positivamente a este cambio.
Todas las tareas de cuidado, de crianza y domésticas pueden ser realizadas por los adultos de la casa, sean hombres o mujeres.
Es recomendable acordar entre todos los integrantes de la familia un rol o tarea específica, para apoyar y aliviar a quienes cuidan al niño o niña.
¿Cómo ayudar?
Relacionarse activamente con la familia le permitirá a tu guagua desarrollar mejor su afectividad y tener más confianza en el mundo que la rodea. Me gusta descubrir que hay otras personas, además de mamá y papá que me quieren, me cuidan y en las que puedo confiar.
Hay mucho que aprender, pero no te preocupes, a nadie le enseñan a ser padre, madre, hermano o hermana, abuelo o abuela. Con cariño podrás aprender y entregarle a tu hijo o hija lo que necesita: todos son distintos y requiere un poco de tiempo conocerlos.
En general los abuelos y abuelas tienen una posición privilegiada para contribuir y apoyar en la tarea de ser padre y madre, y cuentan con información de mucha utilidad para el proceso de crianza de niños y niñas. Es muy importante que al involucrarse respeten las decisiones de crianza de los padres para que éstos adquieran confianza en su rol.