Tras el parto, puedes descansar y recuperarte en parte durante la estadía en la maternidad del hospital. Con el paso de los días irás notando cómo tu cuerpo presenta nuevos cambios fisiológicos:
Estas contracciónes son muy buenas y necesarias para que el útero quede en buenas condiciones después del nacimiento de tu hijo(a).
Es bueno que todos en la familia sepan que durante este período es posible que la mamá:
Si te sientes muy triste y desanimada, es importante que lo consultes con tu médico o matrona, porque es común que durante el puerperio las mujeres puedan presentar estados depresivos. La depresión tiene tratamiento y está cubierta por las garantías explícitas de salud (GES – AUGE).
No gastes energías tratando de ser perfecto(a). Ama a tu hijo e hija y disfruta de su compañía. Trate de ser el mejor padre, madre o cuidador(a) que puedas.
Los adultos cuidan mejor de sus hijos e hijas cuando también se cuidan a sí mismos(as). Preocúpate de comer bien, descansar lo suficiente, compartir las tareas domésticas con tu pareja y/o otros familiares, tener espacios de recreación, aprender y hacer cosas nuevas, divertirte, estar solos/as, aunque sea algunos minutos cada día, hablar y estar con otras personas, satisfacer tus necesidades de amor y sexualidad.
Cualquier cambio en la vida puede producir estrés. El estrés es la manera en que nuestro cuerpo reacciona a la sensación de que la vida está fuera de control. Cada persona reacciona al estrés de manera diferente. A algunos les vienen erupciones en la piel, dolores de cabeza o de espalda. Otros se sienten cansados(as), enojados(as), malhumorados(as), deprimidos(as), nerviosos( as) o culpables.Todo el mundo tiene un poco de estrés en su vida. No se le puede evitar, pero hay cosas que se pueden hacer para manejarlo mejor:
Pide ayuda profesional:
Después del nacimiento, el padre es muy importante para que la familia se acostumbre a los cambios de vida que implica la llegada de un hijo o hija, para ayudar a que la madre amamante, compartir los cuidados del recién nacido y de la casa y sobretodo, tomando la iniciativa. Asiste a los controles de salud de tu hijo o hija, a talleres de habilidades de crianza para padres, madres y cuidadores(as) como “Nadie es Perfecto”. Hazte presente con afecto incondicional durante el desarrollo y la vida de tu hija o hijo. Comparte responsabilidades y tareas, así como el goce de ver crecer un hijo o hija.
Para el nacimiento de su hijo/a, recuerda que tienes derecho a un permiso pagado, de costo del empleador de cinco días.
Cambios físicos, hormonales y psicológicos pueden alterar las ganas de mantener relaciones sexuales, al tiempo que el cansancio, la falta de sueño y el estrés que provoca la llegada de un nuevo ser humano que depende gran parte del día de su mamá es razón suficiente para no considerar el sexo como algo prioritario después del nacimiento. Es difícil reconocerse en un cuerpo nuevo, que claramente no será, al menos durante los primeros meses, el mismo que tenías antes de la gestación. El cuerpo de las mujeres cambia con el parto y en ocasiones toma su tiempo volver a sentirse de la misma manera, tal vez eso no se logra nunca y el ejercicio es aprender a conectarse con un nuevo cuerpo, que siente y experimenta cuestiones nuevas.
Las hormonas, la misma que se libera durante las relaciones sexuales ¡están haciendo de las suyas!! Y el cuerpo de la madre, esta químicamente dispuesto a amamantar, acurrucar, y en algunos casos se encuentra completamente cómoda sin contacto sexual.
Ahora, como todo en la vida las experiencias de cada mujer varía y no hay un único patrón, pero sin duda una gran cantidad de mujeres siente su deseo sexual disminuido después del nacimiento, frente a lo cual surgen preguntas inevitables cuando ya han pasado los “40 días o la cuerentena” : ¿Volveré a sentir deseo por mi pareja? ¿Tengo un problema?
La respuesta es NO, solo estás en un nuevo periodo de tu vida en que el cuerpo está sin energías y tus pensamientos enfocados en tu guagua. Tranquila, con el tiempo recuperarás ese deseo. No te presiones a ti misma hasta que no estés lista. El sexo es una actividad placentera y si no te sientes preparada, date permiso para un descanso sin castigarte, sin culpas y sin imposiciones.
Para tu pareja es importante saber cómo es este proceso, de esa manera te puede acompañar mejor Así también, es esencial el reinventarse como y en pareja, entendiendo las necesidades de ambas partes y comunicarse lo que le pasa a cada uno para evitar que el otro se sienta rechazado o herido.
Hay distintas formas de vivir la sexualidad con tu pareja, Por lo tanto, cultivar la paciencia, la comunicación y abrazar los cambios en vez de resistirse a ellos es una clave para reanudar una sexualidad sana y feliz.
Mientras tanto vivamos la maternidad y la paternidad sin culpa ni reproches, que este período pasará!!!. Ya vivimos con suficientes culpas para cargar una mochila más bajo nuestros brazos.
¡Esta nueva etapa será tan intensa y agotadora, como deslumbrante! Y ambos necesitarán cargarse de energía a través de la expresión amorosa entre ustedes y con su guagua para cuidar a su bebé, su vida en pareja, a ustedes mismos y su vida sexual .