Período2 a 4 años

Período
Período 2 a 4 años

Resolver algunos problemas comunes

Nadie es Perfecto es un taller para fomentar las habilidades de crianza en padres, madres y cuidadoras(es) de niños/as de 0 a 5 años. Consiste en encuentros grupales o asesorías personales, dirigidos a compartir experiencias de crianza en familia, aprender de otros y recibir orientaciones en problemas frecuentes para fortalecer el desarrollo de niños y niñas.

El taller de comportamiento trata, entre otras cosas, los siguientes temas para ayudar a fomentar el comportamiento cooperativo de los niños y las niñas y a solucionar problemas frecuentes de conducta:

Resolver algunos problemas comunes

¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija no para nunca – no puede estar en un minuto quieta. Está en continuo movimiento de la mañana a la noche. ¡Estoy agotada!”

¿POR QUÉ?

La mayoría de los niños y niñas pequeños (as) son muy activos y tienen mucha energía. ¡Más que la mayoría de los padres, madres y cuidadoras(es)! Por eso, algunos se preocupan y se preguntan si su hijo o hija es normal. La mayor manera de darse cuenta es observarlo(a) cuando juega en grupo con otros niños o niñas. ¿Es su hijo o hija mucho más activo(a) que los demás?

Observe a su hija o hijo para ver si su comportamiento demasiado activo coincide con alguna situación en particular. Algunos niños o niñas se agitan mucho cuando están pasando por un periodo de estrés o malestar; por ejemplo, cuando llega un nuevo bebé o la familia se cambia de casa. Otros niños y niñas se ponen muy agitados a ciertas horas del día. Otros (as) son muy activos, ¡Simplemente, porque esa es su manera de ser!

¿QUÉ PUEDO HACER?

Demuéstrele mucho cariño a su hijo o hija para que se sienta seguro(a) y protegido(a). Quizás no sea muy fácil conseguir que la niña o el niño se quede quieto(a) unos momentos para poder abrazarle y decirle: “Te quiero mucho”, pero es importante que se sienta querido(a) y valorado(a). Demuéstrele a menudo su afecto con caricias y abrazos. Pase la mano por sus hombros cuando pasa junto a usted. Siéntele un minuto en su regazo si el o ella se acercan mientras usted habla por teléfono.

Sea constante y mantenga una rutina diaria. Seguir un horario para el desayuno, almuerzo, cena, baño, siesta y juego puede ayudar a que los niños y niñas se sientan seguros(as) y protegidos(as).

Planifique muchas actividades físicas tanto en casa como al aire libre. No hay nada que usted pueda hacer para disminuir las energías de una niña o niño muy activo(a), pero puede ofrecerle un lugar seguro para jugar y muchas ocasiones de salir a correr y gastar su energía sin hacerse daño ni causarlo a los demás. Correr, saltar, trepar, jugar con agua, con una pelota, bailar. El niño o niña puede hacer lo que le guste, siempre que se encuentre en un sitio seguro y alguien le vigile.

Cuando usted le hable al niño o niña, asegúrese de que le presta atención. Los niños y niñas activos(as) están tan ocupados moviéndose de aquí para allá que a menudo les cuesta atender lo que se les dice.

Antes de decirle algo, usted debe captar su atención y, además, repetir lo que le diga.

Por ejemplo, si usted ha establecido la regla de que “No se debe correr en la cocina”, no le sirve de mucho decir “¡Quédate quieta!” desde la otra habitación. Usted debe ir hasta donde está el niño o la niña, , agacharse hasta quedar a su misma altura, tomarlo con suavidad y decirle: “Recuerda que no se debe correr en la cocina. Puedes correr en el pasillo, pero no en la cocina”.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si la conducta de su hija o hijo le parece diferente de la de otros niños o niñas de su edad, pida ayuda.

¿Tiene más dificultades para concentrarse?

¿Tiene dificultad para seguir instrucciones simples?

¿Parece como si nunca escuchara?

¿Tiene más dificultad para quedarse tranquila(o)?

¿Tiene problemas para dormir?

¿Está enojada(o) o frustrada(o) con frecuencia?

¿Es imprudente, arriesgada(o) o demasiado exigente?

El-comportamiento-muy-activo

En el libro sobre Padres, madres y cuidadores encontrará ideas e información sobre cómo conseguir ayuda. O bien, pida consejo a algún profesional del equipo en su centro de salud.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo es muy agresivo(a). Le pega y empuja a otros niños. Le quita los juguetes. Cuando está en un grupo, los otros niños terminan gritando, peleando y llorando”

¿POR QUÉ?

-A veces, cuando los niños o las niñas pequeños(as) no se salen con la suya, se frustran y se enojan mucho. Algunos pegan, empujan o muerden a otros(as), porque no se les ocurre otra cosa que hacer.

-A los niños o niñas les lleva tiempo aprender a tomar en cuenta los sentimientos de los demás, comprender que sus acciones afectan a otros y pensar antes de actuar.

-Algunos tienen problemas para usar y controlar su cuerpo. Por ejemplo, un niño o una niña que trata de sacarle el juguete a un compañero, puede terminar golpeándolo sin querer.

-A menudo los niños o niñas actúan de manera agresiva, porque tienen hambre, están cansados(as), estresados(as) o no se sienten bien.

-Como ellos no tienen aún suficientes palabras, entonces lo muestran con la conducta.

-Los niños y niñas pueden mostrarse agresivos(as), porque las personas de su ambiente también lo son o porque ven escenas violentas en la televisión o en videos

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Demuéstrele mucho cariño para hacerle sentir seguro(a) y protegido(a).

-Establezca límites y sea constante.

-Dé un buen ejemplo de autocontrol. No le grite ni le pegue a su hijo o hija. Muéstrele que hay maneras de expresar sentimientos negativos sin tener que pegar ni golpear, por ejemplo, hablando.

-Dígale lo que cree que está sintiendo, esta es una excelente manera de ayudar a que pueda ir reconociendo sus emociones. p. ej: “Te enojaste porque el niño te quitó el juguete y tú también querías jugar con él.

-Invente juegos imitando situaciones para ayudar a su hijo o hija a aprender que se puede pensar en algo sin tener que llegar a hacerlo en la realidad.

-Planifique las actividades de juego de modo que no esté con otros niños y niñas cuando se sienta cansado(a), estresado(a) o con hambre.

-Establezca un horario de comidas y cenas a intervalos regulares y asegúrese de que duerma lo suficiente en la siesta y en la noche.

-Dedique más tiempo a ayudar a su hijo o hija a aprender nuevas habilidades –comer, vestirse, jugar con otros–, de modo de que tenga menos motivos para sentirse frustrado(a) o enojado(a).

-Obsérvele de cerca para que usted pueda intervenir apenas él o ella exprese agresividad.

-Trate de evitar que su hijo o hija vea programas de televisión o videos violentos.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Puede suceder que usted tenga la impresión de que ya no hay nada que se pueda hacer con el niño o la niña. Pareciera que sólo se porta mal y que tiene todos los problemas imaginables todo el tiempo. Pega, muerde, pelea, llora, tiene rabietas. No se limita a decir “no”,sino que grita “¡no!”. Parece siempre enojado(a) y se diría que no le importa hacer daño a los demás. Nada de lo que usted diga o haga pareciera ayudarle y esto es agotador.

El-comportamiento-agresivo

Estos niños y niñas son más difíciles de llevar. Si el suyo(a) está comportándose así, es posible que usted necesite ayuda para aprender a tratarle y comprender por qué actúa de esa manera. Consulte el libro Padres, madres y cuidadores donde encontrará ideas e información sobre cómo conseguir ayuda o bien, pida consejo a algún profesional de su centro de salud.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“A mi hija no le gusta irse a la cama en la noche. Después que la acostamos, nos llama y vuelve a levantarse”.

¿POR QUÉ?

A veces, los niños y niñas tienen miedo de estar solos(as) y piensan que cuando mamá o papá salen, no van a volver más.

Si los padres, madres o cuidadoras(es) mandan a acostar a sus hijos o hijas porque se portaron mal, éstos(as) pensarán que ir a la cama es un castigo.

Algunos niños y niñas, necesitan dormir más horas que otros. Otros se acuestan y tranquilizan con más facilidad que otros.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Asegúrese que su hija o hijo juega mucho al aire libre y hace suficiente ejercicio durante el día, de modo que esté cansada(o) al final el día.

-Por la noche, los juegos deben ser tranquilos antes de ir a acostarse.

-Acuéstelo(a) siempre a la misma hora. Asegúrese que duerma lo suficiente.

-Establezca una rutina a la hora de acostarse. Haga las cosas en el mismo orden cada noche, como un ritual, por ejemplo: Avísele a su hija o hijo que se acerca la hora de ir a la cama; Haga que se ponga el pijama; Haga que se lave, que se cepille los dientes y que vaya al baño;Una vez acostada(o), arrópela(o) bien; Cuéntele un cuento o hablen de un cuento o una imagen haciendo una historia;Déle un beso de buenas noches.

-La hora de acostarse debería ser fácil y agradable. Asegúrese de que la cama del niño o la niña esté tibia, sea cómoda y que tenga un muñeco de peluche para reconfortarle. Si dice que no está cansada(o), permítale que juegue un rato en la cama, pero tranquilamente y sin levantarse.

-No ver televisión por lo menos una hora antes de acostarse. Para que su hija o hijo esté más relajada(o) debe suspender la televisión o los juegos electrónicos con una hora de anticipación antes de dormirse.

La-hora-de-irse-a-dormir-1

Si su hija o hijo se levanta de la cama:

-No le permita quedarse levantada(o) ni siquiera una vez.

-Acompáñela(o) calmadamente otra vez a la cama.

-Dígale algo breve y tranquilizador: “Estoy aquí y te quiero mucho, pero ya es la hora de dormir. Cierra los ojitos y que duermas muy bien”.

-No realice nada que haga interesante el hecho de levantarse.

-No le hable más de lo sugerido, ni se sonría al llevarla(o) otra vez a la cama.

Si su hija o hijo llama o llora cuando ya está acostada(o)

-Vaya a verla(o).

-Diga algo breve y tranquilizador, como: “Estoy aquí y te quiero mucho, pero ya es la hora de dormir. Cierra los ojitos y que duermas muy bien”.

-No le levante, si aún llora recuéstese con él o ella unos momentos mientras vuelve a dormirse.

-Vuelva a hacer lo mismo cada vez que llore o llame. Al principio quizá tenga que hacerlo con frecuencia, pero pronto cesará.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Siga intentándolo. Vaya cada vez que le llame, pero quédese con ella o él sólo unos segundos. Haga que su compañía sea poco interesante y aburrida.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo va al baño durante el día, pero de noche se orina en la cama”.

¿POR QUÉ?

Porque se necesita más tiempo para aprender a no orinarse durante la noche.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-No se preocupe. Hacerse “pipí” en la cama es frecuente hasta más o menos la edad de 5 años. Muchos niños y niñas necesitan pañales por la noche aun después de cumplir los 3 años.

-No haga mayores comentarios. Explíquele al niño o niña que cuando crezca y su vejiga se haga más grande, le será más fácil pasar toda la noche sin orinarse. Si él o ella quiere beber algo antes de acostarse, ofrézcale sólo un poco de agua.

-Cubra el colchón con un plástico grueso y use cobertores lavables para que no tenga que preocuparse por la cama.

-Si su hijo o hija se despierta por la noche y tiene que orinar, quizás le tenga que ayudar. A veces es útil dejar una luz tenue encendida.

¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo solía pasar toda la noche sin orinar, pero últimamente ha empezado a orinarse en la cama otra vez”.

¿POR QUÉ?

A veces los niños y las niñas vuelven a orinarse en la cama cuando están frustrados(as) o estresados(as). Estas son algunas de las causas posibles:

-El nacimiento de un bebé.

-Un cambio de casa

-Una enfermedad

-Estar separado de sus padres, madres o cuidadoras(es)

-Problemas familiares

-Tener una nueva nana

-Ir a una nueva sala cuna o jardín infantil

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Dedique más tiempo y atención al niño o la niña.

-Hágale sentirse importante y querido(a).

-Demuéstrele que usted no se enoja porque él o ella se orine en la cama y dígale que pronto dejará de sucederle.

hacerse pipi

 

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija sigue orinándose en la cama, consulte a un profesional de salud para que los ayude a solucionar esta situación.

No castigue a un niño o una niña por orinarse en la cama.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo muerde a otras personas”.

¿POR QUÉ?

Algunos niños y niñas muerden, porque están enojados(as) o frustrados(as). Otros lo hacen para llamar la atención.

¿QUÉ PUEDO HACER?

No lo muerda ni lo agreda de vuelta. Si lo hace, le ense- ñará que los grandes tienen derecho a agredir.

Cuando su hijo o hija muerda a alguien:

  1. Levántele con suavidad y dígale con calma, “No te puedo dejar que muerdas a otras personas. Les duele mucho”.
  2. Hágalo todas las veces que muerda.

morder

 

 

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija sigue mordiendo después de la edad de 4 años, consulte a una enfermera, educadora, médico u a otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo se toma de mí y llora. No me aparta de su vista y tiene terror de los extraños”

¿POR QUÉ?

-Usted es muy importante para su hijo o hija. Los bebés, los niños y niñas pequeños(as) se aferran a los padres y madres para que no se alejen y para sentirse seguros(as) cuando están rodeados de personas que no conocen.

-Los niños o niñas mayores a veces se aferran a los padres, madres y cuidadoras(es) cuando están temerosos(as), inseguros(as) o enojados(as) por algo.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Tenga paciencia. Es normal que los bebés, los ni- ños y niñas pequeños(as) pasen por períodos de mayor dependencia.

-No se vaya a escondidas ni mienta sobre sus salidas. Si usted sale, diga siempre algo así como: “Volveré pronto, te quedarás con… (nombre) quién te va a cuidar”. Su hijo o hija aprenderá que puede tener confianza en que usted volverá.

-Trate de acostumbrarle por lo menos a la presencia de otro adulto, para que le resulte más fácil a usted cuando salga.

aferrado

 

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Esta etapa de gran dependencia generalmente se supera hacia la edad de 2 años, pero aún los niños o las niñas mayores a veces pueden retomar este comportamiento por un tiempo. Si esto sucede, elógiele más frecuentemente, exprésele mucho afecto y préstele mucha atención hasta que vuelva a sentirse seguro(a).


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Sé que los bebés lloran, ¿Por qué motivo?, ¿Qué puedo hacer para ayudarle?”

¿POR QUÉ?

El llanto es una de las maneras que tiene los bebés para decirnos que necesitan algo. Ellos o ellas nunca lloran sin razón.

Las causas frecuentes del llanto del bebé son:

Tiene hambre

Le duele algo

Siente frio o calor

Hay demasiado ruido o excitación

Tiene miedo

Se siente solo(a)

Tiene cólicos

Le están saliendo los dientes

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Apenas empiece a llorar, vaya pronto junto al bebé. No deje que se excite o llore tanto al punto de no poder calmarle.

-Trate de descubrir que es lo que el bebé necesita y déselo. Por ejemplo, si usted piensa que el niño o niña le están saliendo los dientes, pruebe darle a morder un anillo de  dentición

Para calmar a un bebé que llora:

Obsérvele e imagínese que es lo que necesita.

Háblele o cántele.

Acurrúquele, dele su tuto o un peluche preferido.

Envuélvale bien en una manta

Recuéstele sobre su hombro

Acúnelo

Paséele en brazos y balancéele suavemente

Dele de mamar

Múdele

Dele su chupete si usa alguno, después del primer mes, cuando la lactancia este bien instalada.

Todos los bebés son diferentes. Algunos lloran mucho, otros no. Aunque llore mucho, su bebé no le hace a propósito ni para molestar a los padres, madres o cuidadores(as). Nunca deje que llore hasta que se canse.

Es más fácil calmar a un bebé cuando está empezando a llorar que cuando ha estado llorando ya un par de minutos, por lo tanto, es conveniente atenderle, tomarle y con solarle lo más pronto que usted pueda. Al contrario de antiguas creencias, usted no lo va a malcriar por consolarle o tomarle en brazos.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

-A veces pareciera que nada sirve para que deje de llorar. Trate de mantener la calma y siga intentando consolarle.

-Si su bebé llora todo el tiempo –o no llora nunca consulte a algún profesional de la salud. * Si el llanto del bebé le pone a usted muy nerviosa(o) o enojada(o), llame a un amigo o un familiar cercano para que le dé ayuda y apoyo.

-No zamarree nunca a un bebé, aunque usted esté al borde de un ataque de nervios, porque esto produce daños graves en el cerebro del bebé que afectarán su desarrollo e incluso arriesga su vida.

-Por último, si usted está tan alterado(a) que teme hacerle daño al bebé, póngale en la cuna u otro lugar seguro y salga de la habitación. Tómese un “tiempo para la calma” y pida ayuda a alguien de confianza. En el libro sobre padres, madres y cuidadoras(es), encontrará ideas sobre el modo de pedir consejo o ayuda de una enfermera, educadora, médico u otra persona calificada para ayudarle.

Nunca zamarree o sacuda a un bebé


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“¡Mi hijo no come!”, “Juega con los alimentos o los tira al piso”, “Cada comida es una batalla”.

¿POR QUÉ?

-Entre la edad de 1 y 2 años, los niños y niñas necesitan comer menos que antes.

-Los niños y niñas pequeños(as) tienen necesidad natural de tocar las cosas y ver qué pasa cuando las mezclan, las derraman o las aplastan. Para ellos, la comida es algo muy divertido y empiezan a comer con la mano.

-Si los niños y niñas se dan cuenta que pueden recibir mucha atención si juguetean con la comida, repetirán la conducta.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Mantenga la calma. El niño o niña no va a pasar hambre. Cuando tenga apetito comerá.

-Sírvale pequeñas cantidades de alimentos cortados y fáciles de comer.

-Aunque se ensucie, aliéntele a que coma por sí solo(a). Unos papeles de diarios o cartones puestos debajo de su sillita facilitarán la limpieza.

-Deje que el niño o la niña decida cuando ha comido lo suficiente.

-No use la comida como recompensa ni como castigo. Los elogios y la atención son mucho más eficaces.

-Si el niño o la niña tiene hambre entre las comidas, ofrézcale un poco de fruta o vegetales (palitos de zanahoria o pepino).

-Use una silla de comer para que se acostumbre a estar en un lugar fijo y ser incluido(a) en la mesa con ustedes.

Problemas-a-la-hora-de-comer

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija está bajo del peso esperado, parece cansado(a) o no crece, consulte a una enfermera o a un médico.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija parece tener miedo de muchas cosas –la oscuridad, los perros, la gente”.

¿POR QUÉ?

Los niños o las niñas pueden tener miedo:

-Porque algo los ha asustado (un perro grande o un incendio que vieron en la televisión)

-Porque alguien a quien conocen tiene miedo y aprenden este miedo (por ejemplo, ¿teme usted a las arañas?).

-Porque se imaginan algo horrible (por ejemplo, que hay monstruos en la oscuridad) y creen que es real.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Tómese en serio los miedos de su hija o hijo, aunque le parezcan sin motivo. No se burle ni se ría de sus temores.

-No obligue a la niña o al niño a ser valiente o a enfrentar lo que le asusta. Ayúdele a superar gradualmente sus temores, mostrándole figuras representativas de lo que teme para que vaya perdiendo el miedo poco a poco.

-Dígale que comprende lo que siente y muéstrele de a poco que no hay razón para tener este miedo.

-Si su hija o hijo tiene miedo de la oscuridad, deje una luz baja encendida.

Los-miedos

¿Y SI NO DA RESULTADO?

-Si el miedo es incontrolable y parece que domina la vida del niño o de la niña, pídale consejo a un profesional de salud de su centro o a otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mis hijos pelean mucho entre sí y con sus amigos”

¿POR QUÉ?

Aprender a compartir, cooperar y esperar su turno es difícil y lleva tiempo.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Si los niños o las niñas discuten, pero no se están pegando, deje que se las arreglen solos(as).

-Si se pegan, sepárelos(as) y dígales: “No puedo dejar que se hagan daño”.

-Pídales que se sienten separados, que se tomen un tiempo para pensar y que se calmen.

-Cuando vuelvan a estar juntos, ayúdeles a encontrar una manera de solucionar el problema y pedirse disculpas mutuamente.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Las-peleas

Mantenga la calma. Lo importante es enseñar a sus hijos o hijas una manera más eficaz de llevarse bien e impedir que se lastimen o lastimen a otros.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija mayor está muy celosa del nuevo bebé”

¿POR QUÉ?

La mamá está siempre ocupada con el bebé y nadie tiene tiempo de jugar con ella o él. Todo el mundo le trae regalos al bebé y le regalonean. Esto no parece justo y los niños o niñas pueden sentirse muy frustrados y abandonados.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Dígale que comprende que no es fácil acostumbrarse al nuevo bebé.

-Asegúrese de que no hay ninguna posibilidad de que la niña o el niño pueda lastimar al bebé, ni siquiera por accidente.

-Si la niña o el niño se pone a actuar como un bebé, deje que se exprese de esa manera y regalonéele hasta que se sienta más segura(o) y querida(o).

-Elógiele, aliéntele, hágale sentirse importante y satisfecha(o) de sí misma(o).

-Dedíquele un rato especial e individual cada día.

celos

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Tenga paciencia. A los niños y las niñas les lleva tiempo acostumbrarse a la presencia de un nuevo bebé.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo no parece darse cuenta de la diferencia entre la verdad y la mentira. No puedo creer ni una palabra de lo que dice”.

¿POR QUÉ?

-Los niños y las niñas a veces inventan historias, pero sin intención de mentir.

-Si el niño o niña se ha portado mal, es posible que mienta porque tiene miedo de las consecuencias.

La-mentira

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Cuando inventen una historia sobre alguien que le rompió su juguete, admire su gran imaginación y pregúntele: “Ahora dime lo que pasó de verdad”.

– Ayudarle a decir la verdad.

-No exprese su enojo. Cuando su hijo o hija admita haber hecho algo mal, felicítelo(a) por decir la verdad.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija inventa muchas historias, tanto que a usted le cuesta distinguir lo real de lo que no lo es, trate de explicarle la diferencia con claridad. Si está muy preocupada(o) pida consejo a un profesional de su centro de salud.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

A veces los niños y niñas se muerden o se comen las uñas, se chupan el dedo, se giran un mechón de sus cabellos, se mecen rítmicamente o se apegan a una manta.

¿POR QUÉ?

Los niños y niñas desarrollan ciertos hábitos, como chuparse el dedo, como una manera de sentirse bien, consolarse, tranquilizarse o buscar llamar la atención. Esto no constituye un problema si en general los ni- ños o niñas están contentos y lo practican ocasionalmente, como cuando están cansados(as), frustrados(as) o enfermos(as). Estos hábitos son un problema si ellos o ellas los prefieren ante cualquier otra actividad o los usan frecuentemente.


Los-tics-y-comportamientos-repetitivos

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Estos hábitos son comunes. Trate de no avergonzarse ni disgustarse.

-Asegúrese que su hijo o hija recibe suficiente atención, elogios y cariño.

-Si se chupa el dedo o se muerde las uñas:

No le ate las manos.

No le ponga guantes ni mitones.

No le ponga sustancia de mal sabor en los dedos.

No hable con otras personas sobre el hábito de su hijo o hija delante de él o ella, para evitar avergonzarle.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija practica cada vez más esa forma de tranquilizarse, pida consejo a un profesional de su centro de salud u otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo se despierta gritando porque tiene pesadillas”

¿POR QUÉ?

Nadie conoce la causa exacta de las pesadillas. Al parecer, ocurren más frecuente cuando el niño o la niña están perturbados por alguna razón: como el nacimiento de un bebé en la familia, estar enfermo(as), tener una nueva nana, estar aprendiendo a avisar para ir al baño, cambiarse de casa, haber visto algún programa de televisión que le haya causado miedo o cuando hay problemas en la familia.

Las-pesadillas

 

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Cuando su hijo o hija se despierte asustado(a), acuda de inmediato y consuélele. Dígale que sólo fue un sueño.

-Por un tiempo, dedíquele más atención y elogios que de costumbre. Durante el día, hable con él o ella sobre las cosas que le puedan estar preocupando.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hijo o hija tiene pesadillas cada vez más frecuentes, explíquele el problema a un profesional de su centro de salud o a otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Diga lo que diga, mi hija siempre contesta que no”

¿POR QUÉ?

Entre las edades de un año y medio y dos años y medio, los niños y niñas empiezan a querer tomar decisiones y hacer las cosas a su manera. Esto es parte de su desarrollo normal.

Decir “no” es una manera de sentirse independiente.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Evite entrar en discusiones con su hija o hijo. Trate de no hacerle preguntas que se contesten con un sí o un no. Por ejemplo, no le diga “¿Quieres ir a la tienda ahora mismo?” La respuesta será no. Pruebe decirle: “Ahora vamos a ir a la tienda. ¿Quieres ponerte un suéter o la chaqueta?”. Ella o él necesita tomar decisiones y usted necesita ir a la tienda.

-Felicite a su hija o hijo cuando sea amable o le ayude.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Tenga paciencia. Su hija o hijo está aprendiendo a ser independiente y a pensar por sí misma(o). Eso es algo bueno. ¡Aunque a veces no sea fácil de sobrellevar!

 


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija quiere sabe de dónde vienen los bebés. Pregunta por qué su hermanito tiene pene y ella no”.

¿POR QUÉ?

Los niños y las niñas tienen curiosidad de todo. Normalmente, quieren conocer las partes de su cuerpo, el cómo y el porqué de todas las cosas.sexualidad

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Responda a sus preguntas con pocas palabras y con franqueza. Si su hija o hijo quiere saber más, entonces preguntará.

-Trate de responder las preguntas sobre sexo como cualquier otra pregunta. Para los niños o las niñas estas preguntas no son diferentes, a menos que sus padres se pongas nerviosos o se avergüencen. Si esto ocurre, los niños y niñas pensaran que han hecho algo malo.

-Si usted se siente incómodo(a) cuando tenga que responder preguntas sobre sexo, practique repitiendo las palabras en voz alta para sí mismo(a) o a una amiga(o).

-Si le preocupa no encontrar las respuestas adecuadas, pida información a un profesional de salud, a una persona calificada para ayudarle.

-Consulte en la página web de Chile Crece Contigo, en consultas al especialista.

-Recurra a su biblioteca más cercana, para apoyarse con libros.

También puede contactarse con FONOINFANCIA para consultas sobre temas de desarrollo infantil y de crianza. Llame al 800 200 818, este es un servicio gratuito y de cobertura nacional.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija a veces se toca los genitales”. “Encontré a mi hija jugando ‘al doctor’ con un amigo”.

¿POR QUÉ?

Es común que los niños y niñas en algún momento se toquen o froten sus genitales. A veces puede suceder que tengan curiosidad por ver y tocar a otros niños y niñas de su edad. Este interés dura poco tiempo y no les hará mal hacer ninguna de esas cosas. Los niños y niñas son curiosos y se interesan en la sexualidad como en cualquier otra cosa. Si los padres, madres o cuidadoras(es) se disgustan por esa razón, ellos y ellas pueden preocuparse o sentirse culpables.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-No dé demasiada importancia al hecho de que los niños y niñas exploren sus genitales. Explíquele que eso es algo que no se debe hacer en público.

-Si encuentra a los niños y niñas examinándose mutuamente, no haga un drama. Si se siente molesta(o), intente no expresarlo y sugiérales con calma otra cosa para hacer.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hija o hijo juega o se toca sus genitales con mucha frecuencia y prefiere hacer esto en vez de cualquier otra cosa, pida consejo a un profesional de salud u otra persona calificada para ayudarle.

Los juegos con curiosidad sexual son esperables entre niños y niñas de una misma edad. Sin embargo, debería pedir ayuda si su hijo o hija impone u obliga a juegos sexuales a otros niños y niñas que no están interesados por ese tipo de juegos o si se interesa por juegos sexuales con niños y niñas mucho mayores o menores que él o ella.

Los-juegos-sexuales

Si su hijo o hija le habla sobre detalles de la sexualidad de los adultos que a usted le llamen la atención, consulte en su centro de salud.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hija se lleva cosas que no le pertenecen”

¿POR QUÉ?

A los niños y niñas les toma tiempo aprender a distinguir entre las cosas que pertenecen a otros y las que pueden llevarse prestadas. Quizás a usted no le importe que su hija o hijo tome un lápiz de su cartera, pero es probable que usted se enoje si le saca una moneda de cien pesos. Para la niña o el niño no hay ninguna deferencia.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-No se altere. Si es la primera vez que esto ocurre, considérelo como una equivocación.

-Enseñele a no tomar nada sin pedirlo.

-Si toma algo sin pedirlo, pídale y ayúdele a devolverlo o reponerlo.

-No deje pasar lo que ha hecho y no lo trate como una gracia. Explíquele por qué está mal hacerlo.

El-robo

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hija o hijo se lleva cosas con mucha frecuencia, quizá sienta que nadie le da suficiente afecto. Si a usted le preocupa que su hija o hijo robe, pida consejo a alguien de confianza.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo tartamudea”.

¿POR QUÉ?

Casi todos los niños o niñas dudan al hablar o tartamudean en ciertos momentos.

El tartamudeo puede llegar a ser un problema si los padres, madres y cuidadoras(es) hacen un drama. Cuando un niño o una niña está nervioso(a) o frustrado(a) el tartamudeo empeora.

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Escuche a su hijo o hija. No le apure ni le corrija, no termine las frases por él o ella ni le haga repetir palabras.

-Háblele lento y claro.

-Hágale comprender que es un gusto hablar con él o ella.

-Déle mucho cariño, afecto y elogios.

tartamudeo

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si después de intentar lo indicado, el niño y niña no mejora el tartamudeo, consulte a un profesional de su centro de salud u otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Cuando mi hija se enoja o no consigue lo que quiere, tiene una pataleta”.

¿POR QUÉ?

Las rabietas son una manera de expresar o desahogar la rabia. En general, comienzan a los dos años de edad. El niño o la niña se enoja y se frustra cuando no consigue lo que quiere o cuando le piden algo que no quiere hacer. Las pataletas son más frecuentes cuando un niño o una niña está cansado(a) o frustrado(a).

Recuerde:

El padre, la madre o cuidador(a) es quién debe dar consuelo y calma en momentos difíciles como este, quien le ayude a disminuir su rabia y le ayude a volver a controlar su emoción.

Las-rabietas-o-pataletas

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Mantenga la calma. No deje que su hijo o hija se haga daño a sí mismo(a) o lastime a otra persona.

-Aunque usted también sienta rabia, mantenga el control de sí mismo(a). No le critique, no le golpee ni amenace.

-Intente imaginarse y entender qué ha pasado y qué es lo que desde el punto de vista del niño o la niña ha producido este descontrol.

-Agáchese y trate de mirar al niño o a la niña de frente, cara a cara.

-Dígale que usted sabe que él o ella siente mucha rabia por lo que ha ocurrido.

-No ceda ante su exigencia, pero tampoco trate de hacerle razonar.

-Ofrézcale una idea diferente para hacer juntos que sea realista y atractiva de aceptar como una solución alternativa a este descontrol.

-Tóquele, abrácele y mantenga contacto físico.

-Cuando recupere su calma, háblele sobre qué le hizo actuar así.

-Estimule a que el mismo niño o niña pueda decirle con sus propias palabras lo que sintió.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

Si su hija o hijo tiene muchas pataletas, pregúntese si usted está contribuyendo a ese tipo de comportamiento:

– prestándole demasiada atención cuando tiene una pataleta.

– y poca atención cuando se porta bien.

– o reaccionando de forma contradictoria frente al niño o niña, de modo que a él o ella le cuesta entenderle.

Si la situación le preocupa, pida consejo a un profesional de su centro de salud u otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Quisiera saber cuándo debo empezar a enseñar al niño y niña a avisar para ir al baño y cómo debo hacerlo”.

¿POR QUÉ?

Enseñar a un niño o una niña a avisar para ir al baño a veces puede llegar a ser un problema cuando los padres, madres o cuidadoras(es) comienzan demasiado temprano y obligan al niño o niña a aprender antes de estar listo(a). Antes de la edad de 2 años o de 2 años y medio, los niños y niñas no pueden controlar con éxito los músculos que sirven para retener la orina o la defecación. De hecho, no lo aprenden del todo sino hasta los 4 ó 5 años. Las niñas con frecuencia aprenden antes que los varones a avisar para ir al baño.

El niño y la niña está listo para aprender a usar el baño cuando:

-Puede avisar en palabras que necesita ir al baño. Dice “pipí” o “caca”.

-Puede comprender órdenes simples.

-Se siente incómodo(a) con los pañales mojados o sucios.

-Se da cuenta de que está orinando o defecando.

-Quiere aprender a avisar.

ir al bano

¿QUÉ PUEDO HACER?

Cuando crea que un niño o una niña está listo(a) para aprender a ir al baño, no se apure:

  1. Acostúmbrele a la idea de usar la bacinica. Explíquele para qué se usa. Deje que se siente ahí con o sin ropa. No espere que la use inmediatamente.
  2. En general, el niño o la niña aprende primero a evacuar el intestino. Si su hijo o hija evacua el intestino todos los días, aproximadamente a la misma hora o si ve que está haciendo fuerza o puja, pregúntele si quiere sentarse en la bacinica. Si dice que “no”, no le obligue. Aproveche la hora después del almuerzo.
  3. Ponga la bacinica cerca del lugar donde el niño o la niña juega, de modo que le sea fácil verla y usarla.
  4. Cada día, deje al niño o la niña sin pañales durante un rato. Dé por hecho que habrá algunas veces que se orinará y habrá pozas de orina en el suelo, pero tenga paciencia. Felicítele cuando use la bacinica y no se enoje si no lo hace.
  5. Cuando haya aprendido a usar bien la bacinica, no le ponga pañales durante el día.
  6. Sacarle los pañales de la noche, tomará un tiempo más largo. Cuando empiece a despertarse seco(a) por las mañanas, puede comenzar a no ponerle pañales por la noche.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

No se preocupe. Déjelo para más adelante. Aunque los padres y madres no les enseñaran, los niños y niñas aprenderían esto solos(as).

Si necesita ayuda, consulte con un profesional de salud, educadora u otra persona calificada para ayudarle.


¿QUÉ ES LO QUE PASA?

“Mi hijo lloriquea mucho. Me saca de mis casillas”.

¿POR QUÉ?

Los niños y las niñas lloran por varios motivos:

Porque están cansados(as) o tienen hambre.

Porque están preocupados(as) o se sienten inseguros(as).

Porque necesitan de su afecto y atención.

llora demasiado

¿QUÉ PUEDO HACER?

-Asegúrese que su hijo o hija descansa y duerme lo suficiente.

-Cuando el hijo o la hija lloriquee sin razón, intente distraerlo con algo que le guste.

-Refuércelo cuando deje de llorar. P. ej: “Te ves muy linda cuando sonríes”

-Enséñele mejores formas de atraer su atención.

-Dígale que usted escucha mejor cuando él o ella usa su voz “de niño(a) grande”.

¿Y SI NO DA RESULTADO?

No se dé por vencido. Recuerde que cuando usted empieza a no hacer caso de un comportamiento irritante, éste empeora por un tiempo antes de empezar a mejorar.

Si le parece que su hija o hijo lloriquea mucho todo el tiempo, pídale consejo a un profesional de su centro de salud, una educadora u otra persona calificada para ayudarle.



¿Sabías que?

En caso que tenga dudas sobre el comportamiento  de su hijo(a) puede llamar de manera gratuita a Fonoinfancia al 800200818. Un equipo de psicólogos especialistas en crianza le ayudará a resolver sus dudas.

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