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Chile Crece Contigo

Temas y recomendaciones por etapa del desarrollo

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Primeros hitos del desarrollo psicomotor y de lenguaje

El desarrollo psicomotor (DSM) se refiere a un proceso evolutivo, multidimensional e integral, en donde niños y niñas van adquiriendo un conjunto de habilidades en forma progresiva dependiendo de la maduración del sistema nervioso central (SNC) y la relación del niño(a) con su entorno.

Su objetivo es la adquisición de habilidades y respuestas cada vez más complejas, que permitan al niño(a) un grado cada vez mayor de independencia y capacidades para interactuar con el mundo que lo rodea.

Como hito del desarrollo se entienden aquellas habilidades que además del hecho de mostrar algo nuevo que el niño(a) puede hacer, marcan el haber alcanzado una determinada etapa y a partir de ella seguir construyendo la siguiente. El desarrollo psicomotor es un proceso, por lo tanto los hitos no son hechos aislados que aparecen sin relación entre sí, sino que están todos íntimamente ligados.

Asimismo, es esencial considerar que:

Los hitos del desarrollo no se logran en un único momento sino que se alcanzan y consolidan en períodos de tiempo. Por ello, no existe una edad única sino rangos de tiempo en los que la mayoría de los niños logran adquirir un hito específico (por ej. entre los 12 y 18 meses para la adquisición de marcha independiente)

• En este sentido, las acciones de estimulación no consisten en enseñar, entrenar o presionar al niño(a) para que logre un hito determinado (p. ej. hablar), sino en utilizar el ambiente físico y las interacciones cotidianas para que gradualmente el niño(a) vaya construyendo las bases necesarias para ello (por ej.: hacer sonidos, silabear, decir una palabra, decir una frase de dos palabras, etc.)

Durante el primer año de vida, tu guagua crecerá y se desarrollará a un ritmo sorprendente. Su peso se duplicará para el quinto y sexto mes, y se triplicará para el primer año. Tu bebé está aprendiendo constantemente.

Recuerda que todas las guaguas son distintas y se desarrollarán a su propio ritmo, pese a que la mayoría alcanza ciertos hitos a edades similares. Conocer estos hitos te servirá de guía para estimularlo o estimularla adecuadamente. Si tienes dudas respecto del desarrollo de tu hijo, consúltalas en el próximo control de salud.

Recuerda que tú eres quien mejor conoce a tu guagua.

Si tu guagua fue prematura, debes corregir la edad de desarrollo para utilizar esta guía de la siguiente manera. Debes esperar que tu guagua cumpla los hitos que corresponden a la edad que tendría de haber nacido en la fecha esperada de nacimiento y no en el día en que efectivamente nació. Por ejemplo: Si la guagua nació a los 7 meses de gestación, cuando tenga 4 meses de nacida, en realidad tiene 2 meses de desarrollo.

Durante el primer año de vida el cerebro triplica aproximadamente su tamaño, pasando de conformar de un cuarto hasta casi tres cuartos de su peso adulto. El tiempo que la familia le dedica al niño o niña y la forma en que interactúan,influye directamente en su desarrollo y bienestar. Es muy importante que todos en la familia participen de su cuidado y le entreguen mucho cariño.

 

Para estimular al niño o niña, háblale suavemente, sonríe, acarícialo, tómalo en brazos, cántale y ponle música suave. Transmítale amor y calma en un ambiente tranquilo.

HACIA EL FINAL DEL PRIMER MES, LA MAYORÍA DE LAS GUAGUAS:secuencia en prono las 4-01

-Efectúan movimientos con los brazos en sacudidas.

-Se llevan las manos hacia la boca y los ojos.

-Mueven la cabeza de lado a lado cuando están acostado sobre el abdomen.

-La cabeza sin apoyo se cae hacia atrás.

-Mantienen los puños cerrados fuertemente.

-Mueven la cabeza de un lado a otro mientras están estirados boca abajo.

-Prefieren el rostro de sus seres queridos a cualquier otro objeto.

-Reconocen algunos sonidos, incluyendo las voces de los padres.

-Se sobresaltarán ante ruidos fuertes.

-Enfocan a 20 cm. de distancia.

-Prefieren los contrastes blanco y negro y las caras humanas.

-Reconocen sonidos y pueden voltearse hacia sonidos y voces familiares.

HACIA EL FINAL DEL TERCER MES, LA MAYORÍA DE LAS GUAGUASsecuencia en prono las 4-02

-Levantan la cabeza y el pecho cuando están acostadas sobre el estómago.

-Mantienen la parte posterior de su cuerpo con sus brazos cuando descansan sobre su abdomen.

-Estiran las piernas y patalean cuando están recostadas.

-Cierran y abren sus manos.

-Empujan los pies hacia abajo cuando están sobre una superficie firme.

-Se llevan la mano a la boca.

-Toman objetos con las dos manos.

HACIA EL FINAL DEL SÉPTIMO MES, LA MAYORÍA DE LAS GUAGUAS

secuencia en prono las 4-03

-Giran en ambos sentidos (pasan de acostado sobre su abdomen a de espaldas y viceversa).

-Se sientan sin apoyo de sus manos.

-Alcanzan objetos con las manos.

-Transfieren objetos de una mano a la otra.

HACIA EL FINAL DEL PRIMER AÑO, LA MAYORÍA DE LAS GUAGUAS

mamahijo (4)

-Se sientan sin ayuda.

-Se arrastran sobre su abdomen.

-Se cambian de posición sentado a gateo.

-Empujan con las piernas para levantarse.

-Caminan afirmadas de muebles.

-Se ponen de pie por momentos sin ningún apoyo.

-Pueden dar dos o tres pasos sin apoyo.

Es muy importante que todos en la familia participen de su cuidado y le entreguen mucho cariño.

CARIÑOS
Es importante darle atención y cariño mientras alimentas, mudas y llevas en brazos a tu hijo o hija, ya que le transmitirás seguridad.

El contacto piel a piel es una buena forma de estimulación.

DISTINTAS POSICIONES
Es bueno cambiar a la guagua de lugar y de posición.

INTERACCIÓN
Para estimular al niño o niña, háblale suavemente, sonríe, acaríciale, tómalo en brazos, cántale y ponle música suave. Transmítale amor y calma en un ambiente tranquilo.

Un reflejo es una respuesta innata, generalizada y automática a una forma específica de estímulo.

La mayoría de los reflejos desaparecen durante los primeros meses de vida, indicando un aumento gradual en el control voluntario de los movimientos.

Estas respuestas reflejas cumplen un papel muy importante en el desarrollo de una persona, permitiendo el aprendizaje de acciones más complejas.

En la tabla siguiente se describen algunos de los principales reflejos de la guagua:

REFLEJO RESPUESTA DE LA GUAGUA DURACIÓN
Búsqueda Vuelve la cabeza hacia el pezón o al dedo de la madre. Hasta los 3-4 meses de edad
Succión Succiona rítmicamente despierto; y hasta los siete meses cuando está dormido. Hasta los 4 meses de edad
Marcha Hace movimientos de caminata cuando se le pone de pie. Hasta los 2-3 meses de edad
Moro Estira sus piernas y brazos hacia fuera y arquea la espalda. Hasta los 2-4 meses de edad
Prensión palmar Agarra un dedo si toca la palma de su mano. Hasta los 2-3 meses de edad
Prensión plantar Enrolla el pulgar del pie por debajo. Hasta los 3-4 meses de edad
Babinski Enrolla el dedo gordo del pie y extiende el resto de los deditos como abanico. Usualmente, hasta los 12 meses de edad

 

 

Durante este segundo año tu hijo(a) seguirá desarrollando habilidades para comunicarse, desplazarse y descubrir el mundo que lo rodea. Cada niño(a) se desarrolla a un ritmo diferente y es por esto que no existe una edad “única” para aprender nuevas habilidades, sino más bien “rangos de edad” o períodos de tiempo en los que la mayoría de los niños(as) lo hacen.

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Una herramienta fundamental para este aprendizaje es la estimulación que reciba el niño(a) desde el ambiente que lo rodea (y todos pueden ayudar!). Una estimulación adecuada favorece que el niño o niña pueda ir desarrollando sus habilidades en una cierta secuencia, “sin saltarse pasos” y respetando sus propios ritmos.

¿Qué cosas aprenden los niños(as) en este período?

Entre los 12 y 18 meses la mayoría de los niños(as) adquiere las habilidades necesarias para:

-Comenzar a decir sus primeras palabras

-Comenzar a caminar, primero apoyado y luego solo

-Llevarse alimentos a la boca con la mano

-Tomar objetos pequeños entre su índice y pulgar

-Indicar cosas que quiere y gradualmente “ponerles nombre”

-Seguir instrucciones simples (p.ej: “dame tu zapato”)

…y a partir de los 18 meses la mayoría de los niños(as) adquiere las habilidades para:

-Caminar con buena estabilidad.

-Treparse a una silla o al sillón.

-Subir escaleras con ayuda

-Reconocer partes del cuerpo

-Comenzar a juntar palabras

-Identificar familiares por el nombre y el parentesco. (p.ej: ¿Dónde está el tío Manuel?)

-Patear una pelota.

-Utilizar una cuchara (todavía imperfectamente).

-Ayudar a vestirse.

¿Cómo saber si mi hijo(a) se está desarrollando bien?

En los controles de salud del niño(a), la enfermera o el médico evaluarán periódicamente los avances de tu hijo(a), entregándote recomendaciones específicas cuando sea necesario. Es importante que asistas a todos estos controles y que puedas plantear todas las preguntas que tengas en relación al desarrollo de tu hijo. También puedes consultar el material “Acompañándote a Descubrir”, en donde puedes acceder a más información y otras sugerencias de estimulación.

Los niños y niñas son diferentes, ni mejores ni peores.

 

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A esta edad, el niño/a experimenta la contradicción entre su deseo de autonomía y el deseo de descansar en los padres para experimentar una sensación de protección.
Comenzará a dar sus primeros pasos semanas después de mantenerse en pie sin apoyo y es probable que en esos días tenga pequeños retrocesos, los que superará en la medida que se sienta más seguro/a, por lo cual tu apoyo y estímulo son fundamentales.

¿Te has dado cuenta que tu niño/a avanza pero siempre te está mirando y buscando?.

Camina, avanza, retrocede o va hacia ti. Si te pones tras él/ella, dará unos pasitos, avanzará pero girará a mirar si estás ahí constantemente.

Esto es muy importante y característico de los niños/as que empiezan a caminar. Quieren explorar y probar esta nueva experiencia pero te necesitan para sentirse seguros de hacerlo.

Si tú no estás ahí para animarlos, es probable que demoren más en atreverse a caminar.

Esta actividad coincide con que los niños/as aprenden que las cosas permanecen aún cuando dejen de verlas. Es decir, hasta ahora los niños pensaban que las cosas desaparecían, no existían cuando no estaban a la vista… o sea “si no veo a mi mamá: ¡no existe!”.

Cuando se “tambalee” o se caiga, es importante que reacciones rápido pero ojalá sin transmitirle sentimientos de miedo o de peligro, sino de la seguridad de que tú estás ahí para ayudarlo, que es normal y lo está haciendo muy bien. A él/la le resulta muy placentero ser el centro de la atención.

Ahora que tienes  un niño/a más autónomo, es importante revisar la seguridad de la casa. Es necesario ver si existen peligros a su alcance como enchufes, tijeras, vidrios u objetos que se puedan romper. Podrás encontrar más sugerencias en la sección Cómo prevenir accidentes en la casa.

La mayoría de los niños/as comienza a caminar solos entre los 12 y 15 meses. Si a esta edad no lo ha logrado es recomendable preguntarle al pediatra en su próximo control de salud para descartar alguna dificultad en su desarrollo.

Actividades de estimulación a partir de los doce meses:

• Entrégale diferentes objetos que pueda meter dentro de otros, como cajas y cubos.

Ayúdalo/a a que camine, estabilice y mejore su marcha, de manera libre si ya camina solo, o tomado de tu mano si aún no tiene la seguridad suficiente. Así irá adquiriendo equilibrio y seguridad.

• Cuando lo lleves de la mano, pídele que se agache a recoger un juguete del suelo.

• Haz que el niño/a dé patadas a una pelota liviana mientras camina.

• Haz que empuje o tire juguetes con ruedas mientras camina. Para el niño/a es más entretenido si el juguete emite música o sonidos al rodar.

• Haz que el niño/a cargue cosas de un lado hacia otro. Pídele, por ejemplo, que te traiga un muñeco.

• Haz que el niño/a camine en línea recta sobre una superficie angosta,como una tabla de 20 centímetros de ancho, colocada sobre el suelo. Cuando los niños y niñas comienzan a caminar, dan pasos con las piernas aún muy separadas. Este ejercicio los ayuda a situarlas en su eje.

El desarrollo del lenguaje se construye a partir de las interacciones del niño/a con las personas que lo cuidan y es promovido por un ambiente rico que responde a través de la conversación.

Al año comienzan las primeras palabras y desde los 18 meses se logran avances importantes en el desarrollo del lenguaje.

En esta etapa los niños y niñas logran un mayor conocimiento de ellos mismos ya que son capaces de nombrarse a sí mismos, identificar partes de su cuerpo y reconocer su imagen en las fotos familiares o en el espejo.

Respecto del lenguaje, a esta edad adquieren la capacidad de:

-Reconocer y nombrar objetos familiares.

-Identificar algunas imágenes en un libro.

-Entender instrucciones simples.

-Comprender el significado de palabras que no son capaces de reproducir.

-Cantar canciones “a su manera”.

-Expresar algunos deseos con palabras.

-Imitar palabras nuevas.

Es muy bueno señalar objetos y nombrarlos, alentando a que el niño/a repita, evitando el uso sólo de gestos. Es también muy bueno hablar claro y no imitando a una guagua, pues más los confunde que ayuda., para favorecer la comprensión y aprendizaje. Por ejemplo, se le puede hacer participar activamente en las rutinas cotidianas del hogar y comentarle, al mismo tiempo, lo que se está haciendo y por qué. De esta forma el niño o niña aprenderá palabras que corresponden a lo que ve que hacen los demás.

Otras recomendaciones orientandas a familias con niños y niñas que han comenzado a decir sus primeras palabras (p. ej: “papá”, “mamá”), o están empezando a hacer frases de dos palabras (p. ej; “Mamá leche”).

Ponte frente a frente con tu hijo(a)

mamahijo (26)-Intenta ubicarte a su altura cada vez que puedas. Cuando estás cara a cara, es probable que se comunique más contigo, ya que ve que estás a su alcance y percibe tu interés en lo que está haciendo. También te ayudará a comprender lo que te está queriendo comunicar y así conocer las cosas que le llaman la atención, ¡A los niños/as les encanta cuando los adultos interactúan con ellos a su mismo nivel!

Si tu hijo/a pronuncia mal una palabra o dice las palabras en desorden, no es necesario corregirlo.

-Cuando pase esto, repítele la palabra o frase de la manera correcta y luego sigue con la conversación. Por ejemplo, si tu hijo /a dice “eche” al indicar la leche, puedes decirle “¿quieres tomar leche?, enfatizando esta palabra al decirla. No es necesario corregirlo/a o decirle que diga la palabra de nuevo, ya que al darle la oportunidad de escuchar “cómo se dice” sin corregirlo/a o retarlo/a, se sentirá motivado/a a seguir intentando, irá incorporando la información poco a poco y podrá decir la palabra o frase correctamente cuando esté listo/a para ello.

Cuando no estés segura(o) de qué hacer, imítalo.

-Si no sabes bien cómo iniciar el juego, puedes partir imitando las acciones o sonidos que está haciendo tu hijo/a. Por ejemplo, si está empujando un autito por el suelo, toma tú también un autito y empújalo también por el suelo. Si hace sonidos mientras empuja su auto (roooommmm), puedes hacer el mismo sonido también. Si tu hijo/a te ve y vuelve a hacer lo mismo, imítalo/a otra vez. ¡Esto es muy entretenido para él/ella y luego el juego será fácil para los dos!

Hazle preguntas con opciones para incentivarlo/a a usar una palabra.

-Dale a elegir entre dos alternativas (p. ej: ¿Quieres un plátano o una manzana?), mostrándole las dos frutas mientras lo haces. De esta manera, tu hijo/a escucha la palabra dentro de una pregunta y se motiva más a responderte, ¡especialmente si la última palabra es la de la fruta que quiere! Y si tu hijo/a aún no está listo/a para decir la palabra, podrá apuntarla o intentar tomarla.

Refuerza el juego imaginario.

-Una vez que el/la niño/a comienza a usar palabras, se suelen ver también sus primeros intentos de juego simbólico o “imaginario”. Refuerza este tipo de juego usando juguetes simples para ello (p. ej: tacitas, miniaturas de comida, animales de peluche, títeres, personas de juguete, autitos, etc.). Dale sólo un tipo de juguete a la vez (p. ej: sólo las tacitas y la comida) y observa lo que hace con ellos. Luego “sigue su juego”, haciendo lo que hace (evita decirle lo que tiene que hacer o cómo usar los juguetes). De vez en cuando añade alguna acción a este juego imaginario (p. ej: soplar en una tacita porque la sopa “está muy caliente”). ¡Luego espera a ver cómo responde y continúen el juego!

Cuando no le entiendas, intenta adivinar.

-Cuando no puedas entender lo que te está diciendo, mira alrededor e intenta encontrar lo que tu hijo/a está mirando o mostrándote.

-Esto te puede ayudar a saber lo que quiere decirte. Trata de adivinar y si no resulta, intenta imitar lo que te dijo. A veces cuando tu hijo/a vea que estás tratando de entenderle, intentará transmitir nuevamente su mensaje lo más claro que pueda. Haz cambios en las rutinas cotidianas y úsalos como oportunidades para que tu hijo/a se comunique.

Haz algo diferente en algunas de las cosas que haces todos los días con él para incentivar que se comunique.

-Por ejemplo, haz como que te vas a poner su zapato, dale un tenedor para la sopa, etc. Así, tu hijo/a tendrá muchas ganas de comunicarse contigo. Si usa una palabra, está muy bien. Si usa alguna seña no verbal, ¡también está muy bien!

-Refuérzalo diciéndole alguna frase breve que le transmita que entendiste su mensaje (p. ej.: “¿Quieres que el papá se ponga tu zapato?”, o “¡Que distraída yo!, ¡la sopa se toma con cuchara!”). Es importante hacerlo sólo a veces, la idea es que sea divertido y no frustrante para el niño/a.

Es esperable que tu hijo/a use una palabra a veces y no siempre. 

-No te frustres si esto pasa. Cuando un niño/a está recién aprendiendo a hablar, necesita mucha práctica para usar una palabra antes de que sea parte de su vocabulario habitual. Responde siempre a todos los intentos de comunicación de tu hijo/a (con gestos o palabras), con lo que creas que te está tratando de decir. Por ejemplo, si a veces dice “tato” al zapato pero otras veces sólo te lo indica, no te tientes a insistir en que diga la palabra. Sólo dile, “la mamá te va a poner el zapato… ¡que lindo es tu zapato!”. Mientras más veces escuche la palabra, más fácil se le hará recordar cómo suena y poder decirla.

Usa gestos cuando le hables.

-Los gestos son una parte muy importante de la comunicación y le ayudan a tu hijo/a a entender lo que le estás diciendo. Por ejemplo, si quieres que se lave la cara, haz como que lavas la tuya mientras le dices “vamos a lavarnos la cara”; si le pides que vaya a buscar sus zapatos, apúntalos mientras le das la instrucción.

-Los gestos también dan ejemplos de mensajes no verbales que tu hijo /a también puede usar. Además, son como un “puente” para aprender gradualmente las palabras que representan.

Cuando diga una palabra, aumenta su mensaje 

-Cuando tu hijo/a diga una o dos palabras, ayúdalo/a a desarrollar su lenguaje sumando ideas a su mensaje. Por ejemplo, si te dice “luz” cuando ve que la enciendes, puedes decirle “el papá prendió la luz”; si, dice “pelota” para que se la lances, puedes decirle “¡sí la mamá va a tirarte la pelota!”. A medida que escucha estos mensajes “aumentados”, va aprendiendo los pasos siguientes para avanzar en su uso del lenguaje y los utilizará cuando esté preparado

Haz de la lectura un hábito diario.

-Léele antes de dormir. Diviértete y diviértelo. Los niños/as a los que les gustan los libros aprenden a leer más rápido. Los libros pueden ser parte de un momento especial para lectura (2)ellos. Háblale acerca de las imágenes. No tienes que leer el libro para contar una historia.

-Permite que el niño/a pase las páginas. Las guaguas requerirán libros de cartón y ayuda para pasar las páginas, pero luego del año pueden hacerlo solas. Muéstrale las palabras. Sigue las palabras con tu dedo en la medida que las lees. ¡Haz que la historia cobre vida! inventa voces diferentes, usa tu cuerpo para contar la historia. Pregúntale acerca de la historia ¿Qué pasará luego? ¿Qué es eso? Permítele al niño/a hacer preguntas acerca de la historia. Los niños/as mayores de un año ya pueden memorizar partes de una historia.

 

Existen algunos mitos que llevan a no reconocer un retraso en el desarrollo del lenguaje y por tanto, impiden su oportuno tratamiento.

Algunos de estos mitos son:

“Le dan todo lo que quiere y así no tiene necesidad de hablar ni pedir”. Es importante que la familia ayude al niño/a, pero también deben fomentarle que hable para apoyarlo en su desarrollo. Aunque los niños/as pueden mostrar un pequeño retraso del lenguaje expresivo, no debe haber ningún retraso en el lenguaje receptivo.

“Él es hombre, ¿qué esperabas? Los niños hablan menos que las niñas”. La diferencia de sexo en el desarrollo del lenguaje es pequeña a favor de las niñas sobre los niños, tanto en cantidad como en complejidad a partir del primer año de vida, pero los atrasos significativos no pueden ser explicados por diferencias de sexo. Tanto a los niños como a las niñas se les debe estimular para que logren un buen desarrollo de su lenguaje.guagua (3)

“Es flojo, por eso no habla”. Un niño/a nunca es flojo para aprender cosas nuevas; tienen un deseo interno de dominar el lenguaje y siempre ejercitan las nuevas destrezas que van desarrollando ¡Anímalo! Quizás es más tímido/a, no se siente tan seguro/a o le ha faltado la oportunidad.

“Crecerá y lo superará.” Es común que la gente crea que las dificultades en el lenguaje se superan solas y muy certeramente la mayoría de los niños/as aprende a hablar; sin embargo, es importante recordar que trabajar un retraso tempranamente puede evitar problemas posteriores, además de problemas de comportamiento y dificultades emocionales.

Si tienes sospechas de que tu hijo/a tiene dificultades en el desarrollo del lenguaje, consulta en el próximo control para buscar la mejor alternativa para darle el apoyo profesional que necesita.

¿Sabías que?

En el desarrollo de un niño(a) tanto la genética como el ambiente son importantes. El estilo de crianza, la estimulación recibida, tener hermanos, la zona geográfica donde se vive y muchos otros factores impactarán en el desarrollo de un niño(a) y es por esto que cada uno presenta un ritmo propio de desarrollo individual, mostrando variantes en el desarrollo que son normales de encontrar.