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Período Gestación

Estados de ánimo e intimidad

Vivir el embarazo en pareja permite compartir los cuidados y apoyarse mutuamente, ser padres puede contribuir a la relación de pareja si las alegrías y tareas de la paternidad son compartidas.

Estados de ánimo e intimidad

Los cambios físicos pueden llegar a causar inseguridad en la mujer. Al crecer el vientre, hay mujeres que temen sentirse menos atractivas.

Sin embargo, hay otras mujeres que se sienten bellas y radiantes. Durante el embarazo, la mujer puede sentir rápidos cambios de ánimo, que en gran parte pueden ser producidos por las alteraciones hormonales y los numerosos cambios.mamaembarazada (8)

Muchas mujeres dicen sentir temor, alegría, pena, ansiedad, ganas de llorar e irritabilidad en alguna etapa de la gestación. Con frecuencia también se preguntan:

¿Tendré un embarazo normal?

¿Cómo será mi hijo o hija?

¿Será sanito(a)?

¿Cómo será el parto?

¿Podré manejar la situación de ser mamá?

¿Cómo será mi pareja como papá?

¿Cómo será nuestra vida en familia?

Todas estas preguntas son normales y es bueno que pueda conversarlas con su pareja o alguna persona de su confianza.


Después del nacimiento, las mujeres están especialmente sensibles y sufren de frecuentes cambios emocionales.

Es importante que la familia se reorganice para liberar por un tiempo a la mamá de algunas tareas, con el fin de que ella pueda descansar y dedicarse a su guagua.mamaembarazada (14)

Es bueno que todos en la familia sepan que durante este período es posible que la mamá:

-Esté feliz y se ponga triste en poco tiempo

-Llore con mayor facilidad

-Esté irritable o enojona

-Esté decaída o desanimada

-Tenga sueño o insomnio

-Sienta miedos

-Tenga dificultades para enfrentar situaciones cotidianas


La tristeza postparto se confunde muchas veces con la  depresión postparto (DPP) y es importante diferenciarlos:

-La tristeza postparto (o “baby blues”) es un estado pasajero pero no es un trastorno mental. Por lo general, no requiere atención médica.

-La tristeza postparto se da en el primer mes después del parto. En cambio, la DPP empieza entre 4 a 6 semanas post parto.

-Los síntomas de la tristeza postparto son más suaves e inespecíficos, con predominio de ánimo bajo y ansiedad. En cambio, la DPP tiene síntomas de ánimo bajo por lo menos diariamente durante 2 semanas seguidas, entre otros síntomas.

– La tristeza postparto no interrumpe el funcionamiento de la vida diaria, en cambio la DPP interrumpe el funcionamiento dificultando el cuidado de la guagua y las tareas de la vida diaria.

-La tristeza postparto es muy frecuente, entre 20 a un 50% de las mujeres la tienen. En cambio, la de la DPP es menos frecuente, sólo entre un 10 a 15% de las mujeres la tiene.

-La tristeza postparto tienen mejoría espontánea. En cambio, la DPP requiere tratamiento farmacológico (antidepresivos) y psicoterapia.

En el 2° control prenatal te solicitarán que completes una encuesta para detectar riesgo de DPP, complétala y entrégala a la matrona o matrón para ver si necesitas apoyo médico. Esta encuesta se repite al 2º y 6º mes después del parto.


La DPP requiere tratamiento para mejorar y a las mujeres les cuesta consultar por estos síntomas. Se requiere una detección activa y una derivación efectiva a tratamiento.

El tratamiento tiene un buen pronóstico. Se observa que las madres deprimidas perciben más negativamente a sus hijos e hijas y los consideran más difíciles de criar que las madres no deprimidas.

La DPP se asocia a retrasos en el desarrollo infantil y la alteraciones del vínculo de apego.

La DPP puede afectar negativamente la relación de pareja. Los hombres también pueden presentar depresión en este período. La depresión materna es un factor de riesgo para la depresión paterna.


La vida sexual, cuando es placentera para ambos, es una fuente de placer para la pareja que debe cuidarse y mantenerse en el embarazo.

Muchos hombres experimentan temor a dañar al bebé, pero se sabe que el bebé está protegido. También ellos relatan que temen ser postergados y excluidos de la relación con la mujer.mamaembarazada (34)

Por lo tanto la comunicación y la mantención de una relación afectuosa e íntima, traerá beneficios para la pareja. El embarazo es un buen período para experimentar nuevas formas de hacer el amor, dar y recibir placer.

Algunas consideraciones son:

-La sexualidad siempre debe ser voluntaria y sin violencia.

-En el primer trimestre puede bajar el deseo sexual de la mujer por las náuseas y cansancio.

-Desde el quinto mes se recomiendan posiciones laterales.

-Si la pareja usaba condón antes del embarazo, seguir manteniendo su uso.

-Es muy importante que tanto el hombre como la mujer mantengan conductas de autocuidado para evitar infecciones de transmisión sexual que puedan dañar gravemente la salud del feto y producir parto prematuro.


Aunque el orgasmo produce contracciones uterinas, éstas son de baja intensidad y no afectarán el embarazo.

La guagua está protegida dentro del saco amniótico y, tanto el útero como el líquido amniótico, la amortiguarán en caso de ser apretada. Después del quinto mes de gestación, se recomienda adoptar posiciones sexuales laterales.

Si ocurriera un aborto o se iniciara el trabajo de parto después de haber tenido relaciones sexuales, lo más probable es que ello se deba a otros motivos y no se haya producido a raíz del encuentro sexual.

Sólo en caso que su médico o matrón(a) lo especifiquen, deberá suspender la actividad sexual por el tiempo que los profesionales lo indiquen.


Durante el primer mes después del parto, el aparato reproductivo femenino vuelve paulatinamente a su estado previo al embarazo. A los 30-40 días la mayoría de las mujeres ha dejado de sangrar y la episiotomía o desgarros vaginales ya han cicatrizado.familias (9)

La vida sexual se puede restablecer, pero hay que tomar en cuenta cambios que puede experimentar la mamá: cansancio, preocupación, disminución de lubricación vaginal, entre otros.

Es importante que la pareja sea especialmente comprensiva en esta etapa. Juntos deben cuidar sus momentos de intimidad y evitar que la maternidad y el postparto los alejen.


Con la llegada de un hijo nace una mamá, un papá y una familia con más integrantes. Al mismo tiempo, la mujer se ve enfrentada a un conjunto de emociones y un conjunto de cambios: cambia su cuerpo, cambian sus intereses y otro aspecto esencial, el deseo sexual.Esto sin duda impacta en la relación que la mujer tiene con su propio cuerpo y con su pareja.

Cambios físicos, hormonales y psicológicos pueden alterar las ganas de mantener relaciones sexuales, al tiempo que el cansancio, la falta de sueño y el estrés que provoca la llegada de un nuevo ser humano que depende gran parte  del día de su mamá es razón suficiente para no considerar el sexo como algo prioritario después del nacimiento. Es difícil reconocerse en un cuerpo nuevo, que claramente no será, al menos durante los primeros meses, el mismo que tenías antes de la gestación. El cuerpo de las mujeres cambia con el parto y en ocasiones toma su tiempo volver a sentirse de la misma manera, tal vez eso no se logra nunca y el ejercicio es aprender a conectarse con un nuevo cuerpo, que siente y experimenta cuestiones nuevas.

Las hormonas, la misma que se libera durante las relaciones sexuales ¡están haciendo de las suyas! Y el cuerpo de la madre, esta químicamente dispuesto a amamantar, acurrucar, y en algunos casos se encuentra completamente cómoda sin contacto sexual.

Ahora, como todo en la vida las experiencias de cada mujer varía y no hay un único patrón, pero sin duda una gran cantidad de mujeres siente su deseo sexual disminuido después del nacimiento, frente a lo cual surgen preguntas inevitables cuando ya han pasado los “40 días o la cuerentena” : ¿Volveré a sentir deseo por mi pareja? ¿Tengo  un problema?

La respuesta es NO, solo estás en un nuevo periodo de tu vida en que el cuerpo está sin energías y tus pensamientos enfocados en tu guagua.  Tranquila, con el tiempo recuperarás ese deseo. No te presiones a ti misma hasta que no estés lista. El sexo es una actividad placentera y si no te sientes preparada, date permiso para un descanso sin castigarte, sin culpas y sin imposiciones.

Para tu pareja es importante saber cómo es este proceso, de esa manera te puede acompañar mejor  Así también, es esencial el reinventarse como y en pareja, entendiendo las necesidades de ambas partes y comunicarse lo que le pasa a cada uno para evitar que el otro se sienta rechazado o herido.

Hay distintas formas de  vivir la sexualidad con tu pareja, Por lo tanto, cultivar la paciencia, la comunicación y abrazar los cambios en vez de resistirse a ellos es una clave para reanudar una sexualidad sana y feliz.

Mientras tanto vivamos la maternidad y la paternidad  sin culpa ni reproches, que este período pasará!!!. Ya vivimos con suficientes culpas para cargar una mochila más bajo nuestros brazos.

¡Esta nueva etapa será tan intensa y agotadora, como deslumbrante! Y ambos necesitarán cargarse de energía a través de la expresión amorosa entre ustedes y con su guagua para cuidar a su bebé, su vida en pareja, a ustedes mismos y su vida sexual .

 



¿Sabías que?

Si te sientes muy triste y desanimada, es importante que lo consultes con tu médico o matrona, porque es común que durante el puerperio las mujeres puedan presentar estados depresivos.

La depresión tiene tratamiento y está cubierta por las garantías explícitas de salud (GES – AUGE).

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