Período0 a 2 años

Período
Período 0 a 2 años

Enfermedades

Nadie es Perfecto es un taller para fomentar las habilidades de crianza en padres, madres y cuidadoras(es) de niños/as de 0 a 5 años. Consiste en encuentros grupales o asesorías personales, dirigidos a compartir experiencias de crianza en familia, aprender de otros y recibir orientaciones en problemas frecuentes para fortalecer el desarrollo de niños y niñas.

El taller de  Desarrollo Físico trata, entre otras cosas, los siguientes temas sobre el crecimiento y desarrollo infantil y cómo fomentar la salud:

Enfermedades

Es importante que las personas a cargo sepan reconocer signos de enfermedad en los niños y niñas pequeños(as). Cuando ellos y ellas se sienten mal, rara vez pueden describir lo que les pasa hasta, aproximadamente, los dos a tres años de edad.

Cuando los niños y niñas están enfermos(as) tienen un aspecto diferente y su conducta cambia; dejan de comer, están más cansados, están más llorones o más irritables, etc.

Algunas veces, cuando un niño y niña se siente enfermo, dice que le duele el estómago o que no se siente bien.

¿Cuáles son los signos de enfermedad?

Decaimiento y falta de apetito, especialmente en bebés pequeños(as).

Mejillas rojas, la piel caliente y seca, escalofríos y transpirar mucho pueden corresponder a fiebre: Tómele la temperatura.

Apariencia triste.

Ojos brillantes.

Vómitos.

Diarrea.

Puede estar pálido(a) o tener la frente fría.

Puede estar irritable o llorón(a).

Puede parecer cansado(a) y sin energías o dormir más de lo acostumbrado.

Los padres, madres y cuidadoras(es) son los que conocen mejor al niño y la niña y son capaces de percibir algún indicio de que no se sienten bien.


Si piensa que su hijo o hija está enfermo(a):

-Haga que descanse.

-Si tiene fiebre, la piel caliente, no lo abrigue más ni le ponga frazadas.

-Si se queja de dolor de estómago no lo obligue a comer.

-Consulte a su equipo de salud si el niño y niña persiste así o si ve que empeora.

A menudo, eso es todo lo que hay que hacer, pero otras veces el niño o niña se pone más enfermo(a).

Aparecen otros problemas o signos de enfermedad y tendrá que consultar en su centro de salud.


Antes de pedir hora con el médico, piense cuál es el problema. Para no olvidarse de nada, tome nota de lo que quiera decirle al doctor:

  • ¿Fiebre?

¿Come o bebe menos?, ¿le duele “la guatita”?

¿Vomita?, ¿mucho?, ¿a menudo?

¿Tiene diarrea?, ¿mucha?, ¿qué aspecto tiene?, ¿con sangre?

¿Dolor o sangre cuando orina?

¿Actúa de manera diferente que de costumbre?, ¿quejoso(a)?, ¿somnoliento(a)?, ¿aspecto de enfermo(a)?

¿Tose o le gotea la nariz?, ¿Respira mal?

¿Se frota las orejas?

¿Hay un nuevo salpullido?

El médico puede indicarle lo que debe hacer en casa. Si no comprende lo que dice, dígaselo y pida que le explique más. Repita las instrucciones para asegurarse de haber comprendido bien. Si el niño o niña no parece mejorar o si le sigue preocupando, hable otra vez con el médico o enfermera de su centro de salud.

Solicite las indicaciones por escrito, de manera que si está nerviosa(o) alguien le ayude a leer las instrucciones y no se olvide.

Cuantos más detalles puede dar acerca del malestar del niño o niña, más podrá ayudarle el médico.


No le dé medicamentos a un bebé, niño o niña, sin consultar con un médico. Darle un medicamento inapropiado o en cantidades incorrectas puede hacerle más mal que bien. Si el médico le recetó un medicamento a su hijo o hija, asegúrese de saber:

-El nombre del medicamento y para qué sirve.

-Qué cantidad tiene que darle.

-Cuándo se lo tiene que dar.

-Por cuántos días se lo tiene que dar y si se lo tiene que seguir dando hasta que el medicamento se termine.

Si su hijo o hija parece ser alérgico(a) al medicamento, deje de dárselo y diríjase a su centro de salud inmediatamente. Una reacción al medicamento puede presentarse como una erupción en la piel o un malestar de estómago.

Pregunte si debe despertar al niño o niña durante la noche para que tome el medicamento. Anote la hora en que le dio el medicamento y la dosis.

Recuerde:

El medicamento se le ha recetado a su niño y niña para una enfermedad en particular:

-NO le convide a nadie de este medicamento.

-NO le dé a su hijo o hija el medicamento de otra persona.

Cuando pase la enfermedad, guarde en un lugar fresco y seguro todos los medicamentos que no se estén utilizando, fuera del alcance de los niños y niñas.

Siempre debe fijarse en la fecha de vencimiento de éstos y en particular, de las condiciones de uso, ya que algunos no se pueden almacenar.

Mantenga todos los medicamentos fuera de la vista y alcance de los niños o niñas.


Mantenga la calma. Haga como que usted está seguro(a) de que el niño o niña tomará el medicamento sin problemas.

-Siente al niño o niña en su regazo o en una silla, de ese modo usted tendrá más control.

-No le dé el medicamento cuando el niño o niña esté acostado(a) o llorando. Podría atragantarse.

-No le grite, no le pegue ni le tape la nariz al niño o niña.

-Nunca les diga que el medicamento es un dulce, no le mienta.

Si se trata de un jarabe.

-Trate de darle dos cucharaditas pequeñas en vez de una grande. Asimismo, en la farmacia podría conseguir una cucharita para medicamentos o un cuentagotas especial para este uso.

-Ponga el medicamento en el interior de la mejilla del niño o niña y no en la garganta.

-Tenga a mano un vaso de jugo que le guste para que pueda beberlo después de tragar el medicamento.

Si se trata de una pastilla.

-Aplaste la pastilla entre dos cucharas y mézclela con una cucharada de un alimento que le guste al niño o niña.

Si nada da resultado.

-Envuelva al niño o niña con sus brazos dentro de una frazada para que no pueda golpear la cuchara, e intente otra vez con ayuda de otra persona.


Su hijo o hija tiene una alergia cuando presenta una reacción a algo que no le causa problema a la mayoría de las personas.

Los niños y niñas pueden ser alérgicos a muchas cosas:

-Animales domésticos: por ejemplo, perros y gatos.

-Alimentos: como maní, huevos o leche.

-Cosas que hay en el aire: polvo, polen o humo de cigarrillo.

-Cosas que tocan la piel: ortiga, roble o picaduras de insectos.

-Medicamentos: por ejemplo, antibióticos.

Entre los signos de una reacción alérgica se encuentran los siguientes:

-Hinchazón de los labios y la boca.

-Urticaria o eczema (irritación de la piel, que se vuelve seca, áspera, enrojecida, pica y supura).

-Respiración sibilante o dificultosa.

-Nariz que gotea, ojos que pican.

-Dificultades para tragar.

-Vómitos, diarrea o dolor de estómago.

El tipo de reacción del niño o niña depende de la causa de la alergia y de la gravedad de la reacción.

¿QUÉ HACER?:

Consulte a un médico si piensa que su hijo o hija tiene una alergia. Es necesario averiguar si el niño o niña sufre realmente de una alergia y si así es, qué es lo que se la provoca.

Cuando se haya informado sobre la alergia del niño o niña, trate de protegerle de las cosas que le provocan la reacción alérgica. Asimismo, el médico puede recetarle medicamentos o proponerle un tratamiento. Es conveniente llevar estos medicamentos siempre que salga con ellos y ellas.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Algunas reacciones alérgicas son muy graves. Pida ayuda médica de inmediato si su hijo o hija:

-Tiene dificultad para respirar.

-Tiene el pulso rápido y una respiración jadeante y poco profunda.

-Se marea o se desmaya.

-Tiene la piel húmeda y fría.

-Dice que siente un hormigueo o adormecimiento en la boca.


El niño y niña que sufre de asma puede presentar tos frecuente o una respiración sibilante con o sin dificultad para respirar. Esto se produce porque las pequeñas vías que llevan el aire a los pulmones se obstruyen y se llenan de mucosidad. Los músculos del pecho se contraen, dificultando la entrada y salida del aire de los pulmones.

El asma suele ser una enfermedad de carácter familiar. Por lo tanto, si hay miembros de su familia que sufren de asma, su hijo o hija tiene más probabilidades de sufrirla también. A veces, los niños o niñas mejoran al crecer.

Un ataque de asma puede comenzar por:

-Alergias

-Infecciones como un resfrío pueden desencadenar una crisis de asma.

-Ejercicio enérgico, como correr una carrera.

-Estrés, preocupación o excitación.

¿QUÉ HACER?:

Consulte a su centro de salud si usted cree que su hijo o hija sufre de asma. El médico puede confirmar si el niño o niña sufre verdaderamente de asma. Si es así, puede recetarle un medicamento o proponerle un tratamiento. Asimismo, puede ayudarle a determinar las cosas que su hijo o hija debe evitar porque agravan el asma.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?Asma

-Todo lactante menor de 6 meses que presente tos debe ser evaluado por un médico.

-Si el niño o niña tose, si su respiración es sibilante y no mejora.

-Si su respiración es jadeante, superficial y rápida: si parece tener dificultad para recobrar el aliento.

-Si la piel sobre las costillas se hunde cuando el niño o niña trata de respirar.


Los resfríos son las enfermedades más comunes entre los niños y niñas de más de 1 año, quienes generalmente se resfrían de 3 a 10 veces por año. Si su hijo o hija parece estar siempre resfriado(a) o si usted tiene la impresión de que apenas sale de un resfrío ya comienza otro, consulte a su centro de salud.

¿QUÉ HACER?:

Bebés menores de 6 meses de edad:

Consulte a su centro de salud si su bebé está enfermo(a) o si tiene fiebre.

Bebés entre 6 meses y 1 año de edad:

Vigílele atentamente y consulte a un médico si el resfrío parece empeorar o el bebé tiene fiebre.

Niños o niñas mayores de 1 año:

Déle líquidos en abundancia: agua, jugo, sopa, helados.

Si le gotea la nariz, ayúdele a sonársela.

Lávese las manos después de haber atendido a un niño o niña enfermo(a).

Protéjale del humo de cigarrillo.

Vístale cómodamente y hágalo que descanse.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Cuando el niño o niña:

No mejora después de algunos días.

Tiene dolor de oídos, además del resfrío.

Tiene una temperatura axilar de más de 38.5 ºC.

Tiene el cuello rígido.

Tose mucho, tiene dolor en el pecho y fiebre alta.

Resfrios

No le dé ningún medicamento sin consultar antes a un médico, ni le dé medicamentos comprados en la calle.


El bebé con cólicos:

-Llora y grita de dolor y no se le puede consolar con nada.

-Le dura varias horas por día y ocurre sobre todo al final de la tarde.

Los cólicos comienzan en las primeras semanas después del nacimiento y cesan, en general, cuando el bebé tiene alrededor de 3 meses de edad. Nadie conoce la causa de los cólicos ni se sabe cómo ponerles término.

Los cólicos son difíciles de soportar. Ud. se sentirá quizás impotente, desesperado(a) y agotado(a). Recuerde que no durarán para siempre. Asimismo, es posible que se sienta muy enojado(a). Si usted se siente tan enojado(a) que teme hacer daño al bebé, póngalo en la cuna. Déjelo solo(a) por unos minutos, hasta que usted recobre el control de sí mismo(a).

No se sienta culpable. Nadie sabe cuál es la causa de los cólicos ni por qué algunos bebés los sufren y otros no. No es culpa de los padres, madres, cuidadores, ni de los alimentos que coma la madre. Tampoco es culpa del bebé.

¿QUÉ HACER?:

Intente diferentes cosas para consolar y calmar al bebéTéngale en brazos, háblele, reconfórtelo, acúnelo, paséelo, cántele canciones, déle de beber. Paséelo(a) en un portabebés de frente hacia usted. Envuélvale su cuerpo en una frazada. Todas esas cosas darán al bebé un alivio pasajero, pero por lo menos le harán saber que usted lo(a) quiere.

Hable con un profesional de su centro de salud. No es mucho lo que ellos pueden hacer por los cólicos de su bebé, pero por lo menos, pueden confirmarle si se trata verdaderamente de cólicos. Hablar con otros padres, madres o cuidadoras(es) de bebés que han tenido cólicos puede ayudarle a sentirse mejor al respecto.

Colicos

Encuentre alguien que pueda darle una mano. Durante todo el tiempo que su bebé sufra de cólicos, usted deberá darle mucha atención y necesitará tener energía por las noches. Trate de descansar durante el día para no estar demasiado cansado(a). Pídale a otra persona que se ocupe del bebé mientras usted descansa.


Si el niño y niña no evacua el intestino cada día, no quiere decir necesariamente que esté estítico(a). Cuando el niño y niña está estítico(a), su excremento se ve como bolitas duras y secas que se evacuan con dificultad.

¿QUÉ HACER?:

En bebés 

-Asegúrese que su bebé tome suficientes líquidos.

-Si lo amamanta, siga haciéndolo.

-Si le da relleno para lactantes, asegúrese de que usted prepara la mezcla de leche correctamente. Ofrezca al bebé agua entre las mamadas.

-Si le da mamadera y está usando relleno con base de arroz, cámbielo por base de agua de quacker.

Si pese al cambio de relleno sigue con dificultades para evacuar sus deposiciones y si tiene más de 6 meses entonces déle: unos 30 mililitros (ml) de jugo de ciruelas secas entre las mamadas. Puede darle hasta 120 mililitros (ml) cada 24 horas.

En niños y niñas: Déles

-Ciruelas secas o su jugo y pasas de uva.

-Pan de trigo integral, cereal o queques de salvado de trigo.

-Mucho jugo y agua.

-Mucha fruta fresca, exceptuando las manzanas y el plátano, que son astringentes.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

-Cuando el problema dure más de 5 días.

-Cuando vea sangre en los excrementos del niño y niña.

-Cuando el niño y niña llore o diga que le hace daño hacer necesidades.

No le dé laxantes ni lavados intestinales ni supositorios sin consultar en su centro de salud.


Toser no siempre es un mal signo. Sirve para eliminar secreciones de la vía aérea.

 ¿QUÉ HACER?:

-Nunca hay que dar remedios contra la tos a un niño o niña menor de 1 año de edad.

-Aleje al niño o niña del humo del cigarrillo.

-Aun los niños o niñas pequeños(as) pueden aprender a cubrirse la boca cuando tosen, enséñeles.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?Tos

-Cuando el niño y la niña vomite más de una vez al toser.

-Cuando le parezca que el niño y la niña tose todo el tiempo.

-Cuando el niño y la niña tose tanto que no puede dormir ni hacer ninguna otra cosa.

-Cuando el niño o niña tenga dificultad para respirar, le cueste recobrar el aliento o le dé mucho trabajo respirar.

-Cuando haga un ruido raro al respirar .


Los niños y niñas comienzan con un resfrío o goteo de la nariz y terminan por hacer una laringitis. A veces, la laringitis puede aparecer también en forma súbita, generalmente por la noche.

La laringitis se distingue porque se escucha un ruido fuerte y seco cuando inspiran (cuando el aire entra a los pulmones). Además, puede haber una tos irritativa, el aire inspirado “raspa” las cuerdas vocales, produciendo una tos ronca o llamada “de perro”. A medida que las cuerdas vocales se inflaman más, la respiración se hace más difícil, para lo que pueden empezar a utilizar los músculos accesorios de la respiración, lo que se aprecia como retracción del cuello y tórax.

¿QUÉ HACER?:

La laringitis puede asustarle mucho, especialmente en medio de la noche, pero no se deje llevar por el pánico.

Si su hijo o hija tiene dificultad para respirar: Envuélvalo en una manta abrigada y salga con él o ella al aire frío y húmedo, también sirve el aire helado que sale del freezer o refrigerador.

Vaya a su centro de salud o lleve al niño y niña al hospital inmediatamente:

Si el niño o niña está morado(a) (cianosis facial).

Si el niño o niña presenta palidez intensa facial y/o labios azulados (cianosis labial).

Si el niño o niña presenta retracción de las partes blandas del tórax y del cuello.

Si el niño o niña tiene mucha fiebre.

Si el niño o niña se saliva.

Si la respiración no mejora después de 10 minutos.

Si tuvo que tomar medidas para que respirara mejor, como salir al aire frío, ya que aunque respondió bien, puede volver a repetirse y con mayor intensidad

laringitis

Camino al hospital, conduzca el auto con prudencia y lleve las ventanas abiertas.


Los pañales producen una irritación en forma de manchas rojas, granos y ampollas. La causa es el roce de los pañales mojados contra la piel de las nalgas del bebé y es algo muy común.

¿QUÉ HACER?:

Deje al bebé sin pañales el mayor tiempo posible. El aire y el sol es el mejor tratamiento.

Lávele las nalgas con agua y un jabón suave, en vez de limpiarlo con toallitas húmedas para bebés.

No use calzones de plástico.

Mantenga las nalgas del bebé tan limpias y secas como sea posible.

Cuando le cambie los pañales al bebé, proteja la piel de las nalgas con una capa fina de un ungüento de óxido de zinc. Pida al farmacéutico que le aconseje una buena marca.

Trate de prevenir la irritación que provocan los pañales:

Cambie los pañales frecuentemente.

Mantenga las nalgas tan limpias y secas como sea posible

No utilice calzones de plástico.

No use productos perfumados como jabón, aceite, lociones o polvos de talco en las nalgas.

Si usa pañales de tela, puede enjuagarlos dos veces, agregando ½ taza (125 ml) de vinagre al agua de enjuague, en al menos 5 litros de agua.

Si usa pañales desechables, pruebe usar pañales de tela.

Si usa pañales de tela, pruebe usar pañales desechables.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA EN SU CENTRO DE SALUD?

Si aparecen granos en la piel de las nalgas, pese al tratamiento.

Si aparecen lesiones en las zonas de los pliegues.

Si los granos tienen pus.

Si le parece que la irritación empeora.

Si se asocia fiebre.


El niño o niña que tiene diarrea evacua el intestino con mayor frecuencia que de costumbre y el excremento es muy blando o líquido. Es normal que un bebé amamantado con pecho tenga excrementos blandos o acuosos, pero cuando tiene diarrea, éstos además huelen mal. La diarrea es siempre más grave si el niño o niña, además, tiene vómitos.

¿QUÉ HACER?:

Bebés:

Si lo amamanta, déle de mamar con más frecuencia y ofrézcale una solución de rehidratación oral como sodio 60 (Na 60). Este tipo de producto se puede conseguir en una farmacia o lo puede pedir en su centro de salud.

Si usa relleno para lactantes, deje de dárselo por 6 a 12 horas. Reemplace el relleno por una solución de hidratación oral, si no tiene, use agua hervida hasta que la consiga.

Niños y niñas:

Trate de que su hijo o hija beba la mayor cantidad posible de solución de hidratación oral, como Sodio 60 (Na 60). Ese tipo de producto se puede conseguir en una farmacia o lo puede pedir al médico.

Hágalo beber mucho. Puede beber leche o agua, es siempre lo mejor.

Ofrézcale alimentos simples.

No le dé jugos de fruta, postres azucarados ni ninguna clase de comida o bebida azucaradas, hasta que haya cesado la diarrea, pues el azúcar aumenta las pérdidas

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Cuando la diarrea dure más de 24 horas.

Cuando las deposiciones sean negras o vea que tienen sangre.

Cuando el niño o la niña tenga fiebre alta (temperatura axilar mayor que 38.5 Cº).

Cuando el niño o la niña muestre signos de pérdida de líquidos (deshidratación):

Ojos hundidos.

Piel o boca secas.

Produzca escasa orina o bien orina de color amarillo oscuro.

Cuando el niño o niña parezca muy somnoliento(a) y se niegue a comer o beber.

Si su bebé es menor de 6 meses.

Diarrea

Evite que la diarrea se propague, lavándose las manos después de atender a su hijo o hija o de cambiarle los pañales.


A veces, es difícil saber si su hijo o hija sufre de dolor de oídos. Los niños y niñas mayores pueden decirle cuándo les duelen los oídos. Los pequeños pueden tocarse, frotarse o tirarse la oreja del oído dolorido o se podrían tocar ese lado de la cabeza. Especialmente los bebés pueden ponerse de mal humor, muy mañosos(as), tener fiebre y despertarse llorando muchas veces por la noche.

¿QUÉ HACER?:

El dolor de oídos se debe tomar en serio. Si no se cuida, el oído puede dañarse.

El calor local calma el dolor, por lo que puede intentar soplar suavemente aire tibio de su boca en el oído afectado.

Use gorro que le cubra las orejas hasta que sea evaluado por el médico.

No ponga nada en los oídos antes de consultar con un profesional de salud.Dolor-de-oidos

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Es necesario consultar al médico en caso de cualquier dolor de oídos. Diríjase a su centro de salud.

Si el niño o niña tiene fiebre o si le sale pus del oído, vaya inmediatamente a su centro de salud o consulte a la urgencia.


La fiebre le indica que el niño o niña está enfermo(a). Es el medio que utiliza el cuerpo para luchar contra la enfermedad. En sí misma, la fiebre no es perjudicial. Excepto cuando la fiebre sobrepasa cierto límite que es variable en cada niño y niña. Se recomienda que la fiebre nunca sobrepase desde los 38,5° a los 39° Celcius medidos en la axila. Si al tocarlo(a), le parece que el niño o niña está caliente, tómele la temperatura para verificar si realmente tiene fiebre. Es conveniente tener un termómetro en casa y aprender a usarlo correctamente.

¿QUÉ HACER?:

Bebés: si su bebé tiene menos de 6 meses de edad, consulte al médico siempre que tenga fiebre.

Niños y niñas:

-Vístale con ropas livianas, calzones o pañales y una polera.

-No le arrope con mantas.

-Mantenga la habitación fresca.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?Fiebre

Si el bebé tiene menos de 6 meses de edad.

Cuando la fiebre dure más de 48 horas.

Cuando no pueda bajar la fiebre por debajo de 39ºC.

Cuando, a pesar de bajar la fiebre, persiste el compromiso del estado general.

Cuando el niño o niña tenga otros problemas además de la fiebre, como el cuello rígido, vómitos, diarrea, dolor de oídos o una erupción cutánea.


Algunas veces, un niño o niña con fiebre, cuya temperatura se eleva rápidamente, puede hacer convulsiones. Las convulsiones asustan mucho, pero generalmente duran sólo unos pocos minutos (que pueden parecer una eternidad). Durante una convulsión, el niño y niña está inconsciente y puede ponerse rígido(a) y hacer movimientos bruscos e involuntarios de brazos y piernas.

¿QUÉ HACER?:

-Mantener la calma.

-No trate de impedir que el niño y niña se mueva. Quite todos los objetos contra los cuales se pueda hacer daño.

Lo antes posible, vuelva al niño y niña sobre un costado, para evitar que se atragante. Manténgalo en esa posición hasta que terminen las convulsiones.

Mire el reloj y mida cuánto duran las convulsiones.

No ponga nada en la boca del niño y niña durante las convulsiones. Ellos no se tragan la lengua en las convulsiones.

Convulsiones

¡PIDA AYUDA INMEDIATAMENTE!

Siempre pida ayuda médica, apenas empiecen las convulsiones, no espere.

Pida ayuda a otra persona para acompañar a su hijo o hija o para llamar una ambulancia.

Si usted está solo(a) debe priorizar llamar por teléfono para pedir ayuda médica, aunque se vea obligada a dejar al niño y niña solo(a) por un minuto.

Use el listado de números telefónicos de urgencia.


El impétigo es una infección de la piel muy frecuente en la infancia. Produce granos rojos que se ampollan, supuran y luego forman costras amarillentas. Los granos de impétigo se forman generalmente en la cara, manos, codos y rodillas. Pican mucho, pero trate de no dejar que el niño y niña se rasque. Hasta que se caigan las costras, el impétigo puede diseminarse por todo el cuerpo si ellos o ellas se rascan. También otras personas pueden contagiarse si tocan los granos o utilizan las mismas sábanas o toallas.

¿QUÉ HACER?:

Consulte en su centro de salud. En general, esta infección se trata con antibióticos.

Lávese las manos y lave las de su hijo o hija con mayor frecuencia.

Recorte las uñas del niño y niña para evitar la propagación de los granos por el rascado.

Mantenga separas las sábanas, toallas y pañitos del niño y láveles con mayor frecuencia.

Impetigo

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Si le parece que su hijo o hija tiene impétigo, consulte siempre en su centro de salud.


Los piojos son insectos negros o plomos, muy pequeños, que viven en el cabello. Ponen huevos (liendres) parecidos a pequeñas escamas blancas con aspecto de caspa, que se adhieren al pelo. Los piojos son muy comunes. Causan una gran picazón y se transmiten con facilidad. A cualquiera le pueden venir piojos, no tienen nada que ver con la limpieza.

¿QUÉ HACER?:

Generalmente, los piojos se eliminan con un champú o loción especial que se compran en la farmacia. Antes de usar el producto, lea con atención todas las instrucciones del envase y asegúrese de cumplirlas. Los productos contra piojos contienen insecticidas que pueden ser peligrosos si no se usan correctamente.

  1. Tratamiento contra los piojos.

Siga las instrucciones del envase del champú o loción especial. Asegúrese de cubrir todo el cabello y frotar bien. Tenga cuidado que el producto no entre en los ojos, los oídos, la nariz o la boca de nadie. Enjuague bien después del tratamiento.

Después de haber utilizado el producto contra piojos, pase cuidadosamente un peine fino por el cabello para quitar las liendres. Éstas pueden estar muy firmemente adheridas a los cabellos y a veces es necesario quitarlas con los dedos.

Lave todas las sábanas, toallas, cepillos, gorros, sombreros y ropas con agua caliente jabonosa el mismo día en que comienza el tratamiento contra los piojos.

  1. Prepárese para tratar a toda la familia.

Los piojos son tan contagiosos que, si una persona tiene, es muy posible que los demás miembros de la familia los tengan también.

Lave todas las peinetas y cepillos de pelo de la casa. Haga lo mismo con los coles o elásticos de pelo y pinches.

El tratamiento debe realizarse en forma simultánea para toda la familia.

  1. Mantenga a su hijo o hija separado(a) de otros ni ños y niñas hasta que desaparezcan los piojos.

Si asiste a una guardería o a un jardín infantil, conviene avisar a las personas responsables. Es posible que su hijo o hija se haya contagiado de los piojos de otro niño o niña y usted pueda ayudarles si les avisa.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Consulte un profesional de salud antes de tratar a un bebé o si usted está embarazada o amamantando.

En el caso de un niño o niña menor de 6 años, consulte a un médico o a una enfermera si los piojos no desaparecen con el primer tratamiento.

Si necesita consejo, consulte a un profesional de su centro de salud.


La sarna comienza como un enrojecimiento que causa picazón y la producen unos parásitos que abren túneles bajo la superficie de la piel, en donde ponen huevos. Aparece sobre todo entre los dedos, en las muñecas o antebrazos y en el interior de los muslos. Primero aparecen pequeñas picaduras o ampollas. Luego la piel se enrojece y se hincha. La picazón ocurre sobre todo de noche.

¿QUÉ HACER?:

La sarna se trata generalmente con un champú o loción especial que se puede comprar en la farmacia. Antes de usar el producto, lea con atención todas las instrucciones del envase y asegúrese de cumplirlas. Los productos contra la sarna contienen insecticidas que pueden ser peligrosos si no se utilizan correctamente. Consulte con un profesional de salud antes de tratar a un bebé o si usted está embarazada o amamanta.

El tratamiento contra la sarna

Siga las instrucciones del envase del champú o la loción especial. No aplique el producto sobre la cara de nadie. Enjuague bien después del tratamiento.

En niños o niñas pequeños(as), coloque un guante (o calcetín) en sus manos para que no se chupen las manos con el insecticida aplicado.

Enjuague bien después del tratamiento.

Lave las sábanas, toallas y ropas del niño o niña en agua muy caliente. Guárdelas separadas de las sábanas, toallas y ropas de los demás.

Recorte las uñas del niño o de la niña para evitar que se haga daño si se rasca.

Prepárese para tratar a toda la familia.

La sarna es contagiosa, de modo que si un miembro de la familia la tiene, es posible que los demás la tengan también. Por lo tanto, conviene tratar a todos, aunque todavía no presenten ninguna irritación.

Sarna

Pase un paño húmedo por los muebles y cama donde se desplaza el niño y niña para arrastrar los ácaros que pudieron quedar.

Mantenga a su hijo e hija separado(a) de otros niños y niñas hasta terminar el tratamiento.

Si asiste a una guardería o a un jardín infantil, conviene avisar a las personas responsables. Es posible que su hijo o hija se haya contagiado de sarna de otro niño o niña y usted pueda ayudar a otros padres y madres si les avisa.

 ¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

En el caso de un niño o niña menor de 6 años, si la sarna no desaparece con el primer tratamiento, consulte a un médico o a una enfermera de su centro de salud.

Si necesita consejo, consulte a un profesional de su centro de salud.


Los niños o niñas mayores pueden avisar cuando les duele la garganta. Pero en el caso de un bebé es difícil saberlo. Si el niño o niña tiene dificultad para tragar alimentos, a veces es un signo de que le duele la garganta, sobre todo si al mismo tiempo lloriquea, tiene la cara enrojecida o está afiebrado y no quiere comer. La mayoría de los dolores de garganta son muy desagradables, pero no graves. Sin embargo, una clase de infección de la garganta (producida por un estreptococo) puede ser muy grave y provocar otras enfermedades más serias.

¿QUÉ HACER?:

Bebés

Continúe amamantándolo o dándole la mamadera. Consulte a un médico si el bebé tiene menos de 6 meses y a usted le parece que está enfermo(a).

Niños

Mantenga al niño o niña calmado(a) y cómodo(a). Déle muchos líquidos, como agua, jugos y paletas de helado.

Dolor-de-garganta

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Si el niño o niña tiene fiebre y dolor de garganta, consulte a un médico. Podría tratarse de una infección por estreptococos, la cual necesita tratamiento antibiótico recetado por un médico.

Si el médico le receta un medicamento, asegúrese de que el niño o niña lo tome hasta terminarlo. Quizá se sienta mejor muy pronto, pero los microbios que causan la enfermedad no habrán desaparecido hasta que se haya terminado todo el tratamiento.


Vomitar una o dos veces en general no es nada grave. Se vuelve un problema cuando el niño o niña vomita a menudo o más grave si al mismo tiempo tiene diarrea.

Los bebés a menudo devuelven un poco de leche después de mamar o tomar la mamadera. Generalmente, eso no es un problema. Sin embargo, si luego de comer su bebé vomita con tanta fuerza que llega a salpicar la pared o el piso, consulte con un médico.

¿QUÉ HACER?:

Bebés

Continúe dándole de mamar o la mamadera.

Niños y niñas:

Déle pequeñas cantidades de líquido, como agua, jugos aguados o paletas de helados.

¿CUÁNDO SE DEBE PEDIR AYUDA?

Cuando el niño o niña vomita con frecuencia, digamos 3 ó 4 veces en 2 horas.

Cuando el niño o niña tiene fiebre, la temperatura axilar es superior a 38.5ºC y vomita.

Cuando el niño o niña está muy cansado(a) y se niega a comer o beber.

Cuando al vomitar el niño o niña tenga un dolor fuerte o constante en el estómago.

Cuando el niño o niña presente signos de pérdida de líquidos (deshidratación) como:

– Ojos hundidos

– Piel o boca secas

– Menor cantidad de orina

– Orina de color amarillo oscuro

Vomitos

Consulte a un médico siempre que el niño o niña vomite y tenga diarrea al mismo tiempo.


Los oxiuros son unas lombrices que viven en el intestino. Se las encuentra, generalmente, cuando alguien ve que el niño o la niña se rasca la región del ano, sobre todo en la noche. A veces se pueden ver estas lombrices (que son pequeñas, delgadas y blancas) si se les examina el ano por la noche, después de haber dormido alrededor de una hora.

¿QUÉ HACER?:

Si piensa que su hijo o hija tiene oxiuros, consulte a su centro de salud. Le recetarán un medicamento.

Prepárese a tratar a toda la familia.

-Las lombrices son muy fáciles de pasar de una persona a otra. Si una las tiene, es probable que los demás miembros de la familia las tengan también.

-Recorte y cepille las uñas del niño o niña para evitar que se haga daño al rascarse y para tratar de evitar que las lombrices se propaguen.

Oxiuros

-Asegúrese de tener un buen lavado de manos.

– Lave los pijamas, sábanas y toallas de toda la familia. Lave también los animales de peluche o los juguetes que el niño use.

Mantenga al niño o niña separado(a) de otros chicos, hasta terminar el tratamiento contra las lombrices.



¿Sabías que?

Para aprender más sobre el desarrollo físico de sus hijos(as), pregunte en su centro de salud por el próximo taller Nadie es Perfecto y no pierda la oportunidad de participar y resolver sus dudas sobre crianza.

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