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Me muevo, aprendo

Equipo Chile Crece Contigo

Ministerio de Desarrollo Social

Me muevo, aprendo

El movimiento, el baile y el juego activo ayudan al desarrollo integral de tu hijo o hija, ya que le ayudan a desarrollar la coordinación, adquirir un mejor dominio de su cuerpo e interactuar con su entorno.

Al incorporar la actividad física como parte de la rutina diaria con tu hijo o hija, estarás ayudando a que disfrute y que aprenda sobre su cuerpo y mente. Compartir la alegría del movimiento los ayudará a establecer un vínculo más cercano.

Dale oportunidades para descubrir, experimentar y aprender… ¡Basta un poco de imaginación y ganas de compartir!

¡Puedo hacerlo! Una buena manera de estimular la confianza de tu hija o hijo es ayudarlo a darse cuenta de cómo hacer algo, en lugar de hacerlo por él. Con cada nuevo logro físico, aumenta la confianza en sí mismo que necesita para hacer frente a desafíos más complejos.

Correr, trepar y realizar juegos de acción: Algunos juegos de acción hacen que los niños y niñas se muevan, canten, escuchen y aprendan a cooperar unos con otros. La plaza o el parque les da la oportunidad de correr, trepar y jugar con otros niños y niñas. En un día de lluvia, intenta crear una “pista de obstáculos” dentro de tu casa.

Aprovecha las actividades diarias para hacerles un juego. Ayuda a tu hijo o hija a desarrollar sus propias historias y usar su imaginación, con elementos cotidianos.

Usa objetos o juguetes que potencien el juego imaginativo. La arena, el agua y otros materiales ayudan a desarrollar la creatividad. Puedes armar una caja con arena y se convertirá en una atracción irresistible, ¡y su mejor juguete!

Convierte un paseo en una aventura para aprender. Muéstrale y háblale sobre lo que ves y trata de que tu hijo o hija reconozca y repita lo que ve. Disfrutar de la naturaleza juntos fortalece los vínculos y ayuda a su aprendizaje.

A jugar y divertirse: Jugar no es un trabajo, se trata de pasar un momento de diversión y emoción para compartir con tu hijo o hija. Puede ser en cualquier momento y lugar. Muchos momentos cotidianos pueden transformarse en juego. Relájate y diviértete. ¡El juego también es bueno para ti!

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