La guagua conoce el mundo que le rodea a través de los sentidos. Jugar con distintas sensaciones, como olores, colores, formas, texturas o sabores, activa distintas áreas del cerebro entregando información para el desarrollo sensorial, cognitivo y de la imaginación.
No olvides que las guaguas también necesitan tiempo para descansar, evita la sobreestimulación.
Utiliza juguetes seguros, con superficies de distintos colores y texturas. Recuerda que es natural y sano que una guagua lleve las cosas a la boca. Entrégale objetos que pueda morder y chupar.
Utiliza juguetes musicales y sonajeros, estimulando a la guagua para que busque de dónde provienen los sonidos.
Juega frente a espejos para que el niño/a pueda verse. No requieres de grandes cosas para jugar con tu guagua, aprovecha objetos seguros que tengas en casa, como vasos plásticos de colores; cajas; botellitas plásticas con aguas de colores (bien selladas), etc.
Aunque tu hijo o hija no comprenda el significado de las palabras, es importante que le hables y cantes, mencionando las cosas a su alrededor y las partes de su cuerpo.
Jugar con la guagua es una de las mejores formas de ayudarla a desarrollarse como una persona segura y capaz de establecer buenas relaciones con los demás. Entrega siempre mucho afecto: acaríciala, sonríele, mírala a los ojos, abrázala, hazle cosquillas, apláudela, etc.