El llanto es una forma de comunicación de tu guagua para avisar que algo necesita, poco a poco aprenderás distinguir sus distintos tipos y lo que quiere decirte . Al observar a tu guagua te irás haciendo cada vez más experta/o en ello. Aunque en un principio las guaguas no pueden decir con palabras lo que necesitan, desde el nacimiento son capaces de comunicarse con los adultos a su cuidado.
Es importante no confundirse con algunos mitos respecto al llanto de las guaguas, entre los más comunes:
Por el contrario, los estudios nos muestran que, las guaguas que son consoladas oportunamente, particularmente durante su primer año de vida, tienen:
Todas las guaguas pasan diferentes momentos a lo largo del día:
-Hambre: En los primeras semanas y meses, muchas veces lloran porque quieren mamar, las guaguas nacen con el estómago del tamaño de una bolita (diámetro de 1 cm y un poco más), por lo que se llena fácilmente. Erróneamente algunos profesionales de salud recomiendan dar de mamar cada 3 ó 4 hrs, cuando lo adecuado es dar a libre demanda, es decir, cuando ellas manifiestan a través de movimientos búsqueda o de cabeceo de un lado para otro o finalmente el llanto.
-Necesidad cercanía y contacto físico.
-Sueño o cansancio.
-Molestia, dolor, frío o calor.
-Pañal sucio.
-Ropa muy apretada que no le permite moverse libremente.
-Le están saliendo los dientes.
-Está incómoda/o, hay muchos estímulos alrededor.
-Se siente sola/o o está aburrida/o.
Llanto leve
–Acércate y hazle gestos o sonidos suaves cerca de su cara.
-Dile lo que crees que siente.
-Tómale en brazos, arrúllala, acaríciala. Usar un portabebé ergonómico para que esté como en brazos y puedas realizar otras actividades a la vez.
-Dale su tuto o peluche preferido y hazle dormir.
-Revisa si necesita cambio de pañal.
-Hacerle “botar chanchitos”.
-Paséala, muéstrale algún objeto que llame su atención.
-Revisa su ropa y si es necesario abrigarla o desabrigarla, toma su temperatura.
-Conténle flexionando sus brazos y piernas hacia su cuerpo y sostenlas con tu mano.
-Entretener con tu cara, pasearle, mostrarle su ambiente, colores, un móvil o un juguete que llame su atención.
Atender prontamente un llanto leve ayuda a disminuir los episodios de llanto intenso de tu guagua y le transmite una fuerte sensación de seguridad.
Si continúa llorando, intenta estas acciones avanzando paso a paso o el que notes que es más útil para tu guagua:
-Envolverla
-Ponle “ruido blanco” usando el sonido de la campana, la aspiradora, un secador de pelo o tu propia voz haciendo shhhhh en su oreja.
-Tómale en brazos, sosteniéndola de guatita o de lado.
-Mécele suave y rítmicamente.
-Ofrécele el pecho o algo para succionar.
Si te cuesta calmar a tu guagua, respira profundo, sal unos minutos de la pieza, dejándola en un lugar seguro, pide ayuda a otro adulto, mantén el control y nunca la zamarrees!!
Si sigue llorando, está muy difícil de consolar y te sientes sobrepasado/a, pide ayuda a otra persona para que tú puedas reponerte un momento. Verifica señales de malestar o fiebre, si tienes dudas, consulta en tu centro de salud.
No se malcría a una guagua por acoger y calmar oportunamente su llanto. Por el contrario, esto le ayuda
a confiar en quienes la rodean y aprender cómo manejar sus emociones cuando sea más grande.
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