Importancia del cuidado de la Salud Bucal desde la Primera Infancia

Importancia del cuidado de la Salud Bucal desde la Primera Infancia Importancia del cuidado de la Salud Bucal desde la Primera Infancia

Entrevista a Louma Sader*
Odontóloga española, promotora de crianza respetuosa**

Las caries son de las enfermedades más prevalentes en la población mundial y en Chile afectan a buena parte de niños y niñas. Es una realidad que podría evitarse si hubiese prevención desde los primeros momentos de vida. ¿Cómo generar hábitos de salud bucal desde la primera infancia?, ¿Por qué es tan importante cuidar la salud bucal de los niños/as?.

De todo esto y más trata la siguiente entrevista, emitida por el programa radial de Chile Crece Contigo Creciendo Juntos, a Louma Sader, odontóloga, radicada actualmente en Barcelona.

Louma, ¿qué te parece que en Chile un 85 % de los niños y niñas en edad escolar tenga caries? ¿Qué ocurre si comparamos esta realidad con la de países europeos?

Las cifras son bastante alarmantes. Más todavía, sabiendo que se trata de la enfermedad infectocontagiosa más común en el mundo. Y lo peor es que puede evitarse, con educación, con prevención, con una serie de cuidados que podemos tener como padres y que lamentablemente nadie nos enseña. En nuestras manos está mirar las cifras, analizarlas, sacar conclusiones y poder actuar en base a ello. Por ejemplo, según la encuesta de salud oral de preescolares en España, conducida por un grupo de odontólogos en el año 2007, la incidencia de caries en dientes temporales (dientes de leche), a diferencia de lo que ha ocurrido con los dientes permanentes, no ha disminuido. Se mantiene estable o incluso aumenta la incidencia de caries en niños pequeños. Y esto es terrible. Por otra parte, entre un 5 y 11% de estos niños tienen un alto riesgo de caries. Entonces presentan mayor número de lesiones y estas lesiones, a su vez, tienen mayor gravedad. Conclusiones del mismo estudio indican que los índices de restauración son menores en dientes temporales que en dientes permanentes. Y esto refleja la poca importancia que la población general le entrega a la salud oral durante la primera infancia. Los factores socioeconómicos y culturales también son muy relevantes en la incidencia de la caries, presentando mayor prevalencia y gravedad mientras más bajo sea el nivel socioeconómico y cultural de los padres y cuidadores de los niños. Por eso es muy importante educarnos en estos temas.

Como tú señalas, la higiene bucal es un hábito que debiera aprenderse tempranamente. ¿Cuáles son las recomendaciones que podrías darnos para establecer una rutina que sea respetuosa, pero que también sea eficiente en el cuidado dental de nuestros niños? ¿Desde cuándo y cómo comenzar con esto, porque hay muchas personas que no saben cómo hacerlo?

La higiene bucal comienza desde la gestación. Cuando la madre va a controles y se asegura de tener una salud bucal óptima. También es conveniente que el papá tenga la boca en muy buen estado. De esta manera, si nosotros nos cuidamos, lo mejor que le podemos enseñar a nuestros hijos de forma respetuosa es a través del ejemplo. Si el niño me ve siempre cepillándome y cuidándome desde que nació, para él el cepillado no es ningún trauma, es algo normal, como lavarme las orejas o lavarme las manos. Introducimos el hábito a través del ejemplo, y luego, desde que nace el niño, es conveniente comenzar a limpiar, de manera muy suave, enseñarle a cuidar su cuerpo para estar bien y por amor al cuerpo. Hay que hablarles y explicarles las cosas de forma muy suave y los niños entienden.

¿Por qué es tan importante cuidar la salud bucal de niños y niñas desde que están en gestación y de qué manera?, porque ocurre muchas veces que mamás que dan pecho no saben cómo hacer una limpieza bucal o creen que no es necesario hacerla porque aun no consume otros alimentos que leche materna.

Igual como se limpia todo el cuerpo, hay que limpiar la boca también. Independientemente de que el niño tome sólo leche materna, pudiera estar en contacto con otras cosas que tuvieran bacterias y hay que limpiar eso, hay que limpiar los restos que puedan quedar en la boca. Entonces, cada etapa del desarrollo del niño tiene una manera de higiene diferente. Dentro de mis talleres online yo profundizo muchas técnicas, pero a grandes rasgos podemos recomendar que la primera higiene se realiza con una gasa de algodón suave, humedecida en agua potable. Entonces se envuelve el dedo índice y masajeamos muy suavemente las encías del bebé, por ejemplo a la hora del baño, y recorremos toda su boquita limpiándole. Esto se hace antes de que aparezcan los primeros dientes, desde el nacimiento. Luego se comienza con distintas técnicas de cepillado y hay que ir cambiando el cepillo cada cierto tiempo.

Tú haces mención a la erupción de los primeros dientes. Ese es un momento muy complicado para los padres, porque a los hijos/as les molesta, les pica y les duele. ¿Hay alguna recomendación que nos puedas dar para este momento?

Cuando comienzan a hacer erupción los dientes el niño puede sentir alguna molestia. También, el niño está en plena fase oral, entonces explora el mundo principalmente a través de la boca. Esto quiere decir que se lleva a la boca las llaves del auto, los juguetes, los dedos, los pies, un trozo de tela, etc. Esto el niño lo hace instintivamente como para frotar la encía y rascar o estimular la zona, o porque tiene también sensaciones nuevas. A lo mejor el niño nunca había sentido nada allí antes, porque no había nada intentando salir en los primeros meses. Ahora hay una sensación nueva y querrá explorar más sensaciones en la boca.

Hay distintas cosas que podemos hacer para aliviar esto. Una de ellas es hacer heladitos de leche materna. Podemos extraernos un poquito de leche y ponerlo en una cubeta, las mismas que se usan para hacer cubitos de hielo, con un palito bien suave, bien limado. Entonces cuando se congela, tenemos una paleta de helado y el niño puede ir mordisqueando. Es leche materna y está fría, le alivia la zona, desinflama y además no está tomando ningún alimento que no sea leche materna. Cuando son un poco más grandecitos, por ejemplo a los cinco o siete meses, podemos darle alimentos sanos que estén bien lavaditos y fríos. A mi hijo le gustaba mucho el tallo de la lechuga o del apio bien lavado. El tallo central es bien crujiente, se enfría bastante, es muy jugoso y tiene forma de palo, se puede poner en la nevera, y es ideal para tomarlo con la mano. El frío les alivia. Hay que ir explorando para ver qué le gusta al niño. También hay mordedores que pueden meterse en el congelador y llevan un gel que se enfría. Si vamos a utilizar un mordedor, tiene que estar muy limpio, muy bien lavado y limpiarlo regularmente.

Louma, queremos derribar contigo algunos mitos. Queremos saber ¿cuál es la verdadera importancia de los dientes de leche y si son más, menos o tan importantes como los dientes definitivos? Las personas creen que los dientes de leche no son tan importantes, porque se van a caer y luego vendrán los dientes definitivos. ¿Esa afirmación es correcta?

Yo me pregunto qué dicen los padres cuando a un niño se le enferma otra parte del cuerpo. Por qué decimos esto sólo con los dientes de leche y no tenemos la misma actitud con el dedo de un pie lastimado, por ejemplo. Tenemos que respetar y aprender a honrar nuestro cuerpo como un todo. Tenemos que buscar más el bienestar, en lugar de evitar la enfermedad. Debemos procurar producir bienestar físico y una salud adecuada. “Yo me cuido, porque respeto mi cuerpo y quiero estar sana y quiero sentirme bien”. Eso es lo que creo que debemos transmitir como profesionales de la salud a la población en general y también como padres, dándole el ejemplo a nuestros hijos: “Yo me cuido, porque quiero estar bien”. La naturaleza no se equivoca, nos ha dotado de una dentición de leche por muchas razones y estos dientes tienen muchas funciones. Por ejemplo, los dientes de leche tienen una función masticatoria, los niños aprenden a masticar. Tienen la función estética, que es nuestra cara al mundo, y la fonación, el habla. Entonces perder estos dientes puede traer muchas consecuencias. No debiéramos cuidar los dientes de leche por evitar las consecuencias, debiéramos cuidarlos para estar bien. Pero hay que conocer también estas consecuencias. Un niño que ha perdido muchas piezas dentarias, y tiene restauraciones metálicas, puede ver afectada su autoestima, la comunicación, su desarrollo social ¡Y todo por un diente! Que a lo mejor en unos años le saldrá otro, pero puede que el nuevo diente salga en peores condiciones que si hubiésemos cuidado el diente de leche. Entonces, la dentición temporal es muy importante desde muchos sentidos y hay que cuidar los dientes toda la vida.

Tenemos una consulta de un auditor que dice “mi hija de un año y cuatro meses ha comenzado a hacer sonar sus dientes como un juego, durante el día, he tratado de evitar que lo haga, pero no he logrado quitarle esa costumbre”. ¿Eso es normal? ¿Qué puede hacerse para evitar una situación similar?

Creo que a una edad tan pequeñita, es probable que la bebé esté simplemente explorando nuevas sensaciones.  Podemos ir diciéndole al niño/a “puedes probar un ratito, pero sin apretarte tanto los dientes”. Porque el problema es que al ir bruxando (o apretando los dientes) se van desgastando las superficies dentales. Pero a esta edad, y si es una cosa ocasional, que se realiza de vez en cuando, y no se hace continuamente, todo el tiempo, o cuando el niño/a está dormido, o vemos al musculatura de la cara tensa cuando duerme,  entonces creo que no hay nada de qué preocuparse.  Simplemente hay que estar atento y decirle al bebé que no lo haga muy seguido, porque se puede hacer daño. Entonces hay que respetar que a lo mejor el niño/a quiere explorar su cuerpo y ver qué se siente, pero vigilar que no se haga frecuente, que no pase a más o que nos e haga estando dormida, ya que ello es indicio de tensión y en ese caso es bueno conversarlo con un odontopediatra para que lo evalúe.

¿Cuál es el impacto, Louma, que puede tener la alimentación, el consumo de dulces y galletas, en la prevalencia de caries infantiles que se observa en Chile y el mundo? ¿Debemos evitar su consumo definitivamente o permitirlo a cierta edad? ¿Qué recomiendas tú?

Lo primordial aquí es comprender que la caries es una enfermedad infectocontagiosa multifactorial. Esto quiere decir que para que se manifieste como enfermedad la caries, tienen que confluir una serie de factores. La dieta es uno de esos factores. Entonces, mientras mayor número de factores predisponentes controlemos, podemos evitar la enfermedad. Pero hay manera de equilibrar estas cosas. Si queremos un dulce de vez en cuando, no pasa nada. Pero podemos cepillarnos, podemos elegir un dulce casero; un dulce de elaboración natural que tenga la menor cantidad de carbohidratos refinados posible, comparado, por ejemplo, con comerse un bombón, que a lo mejor es 90% azúcar y 10% colorante y sabor artificial. Mientras escojamos alimentos más naturales y tengamos una dieta lo más balanceada posible, mayor probabilidad tenemos de prevenir la caries. Es mejor tener una dieta careostática, que es aquella que mantiene al margen la caries y cualquier problema en la cavidad bucal, que tener una dieta cariogénica, rica en carbohidratos refinados y que implica constantemente tener algo dulce en la boca.

¿Cómo podemos lograr que paulatinamente y con respeto nuestros niños/as se vayan acercando con entusiasmo al cepillado de dientes? ¿Cuál cepillo debieran usar y en qué momento deben empezar a utilizarlo?

La manera respetuosa de que un niño aprenda algo es a través del ejemplo. Si el niño me ve cepillándome como algo normal, estamos modelando con el ejemplo un comportamiento que el niño/a tiene que adquirir de por vida. Podemos buscar en el día esas oportunidades en que él nos vea haciendo cosas. En vez de hacerlo después de enviarlo al colegio o de acostarlo, podemos cepillarnos con él en el baño cuando nos vea y explicarle “acabo de cepillarme, mira qué fresca me ha quedado la boca y que brillante me quedaron los dientes”. Luego, mientras les estamos cepillando, podemos hacer juegos para hacer mucho más entretenido el momento. Por ejemplo, podemos tener una canción especial para el cepillado, inventar una o usar alguna tradicional, empezar a contarle los dientes al niño/a y si se pone inquieto entonces decirle algo como “mira, solo quedan tres, uno, dos..” así a la vez aprenden a contar, se familiarizan con los números, y desarrollan un poco la paciencia y saben que falta poco, y al saber que vamos a acabar rápido a lo mejor lo toman con mas tranquilidad. Hay que tener mucha paciencia y mucho amor. También podemos tener un juguete especial que sólo el niño/a puede tomar mientras le estamos cepillando y lo reservamos solo para esa ocasión y hace de ese momento un momento especial. Podemos también ir contando lo que hemos comido en el día, “aquí hay un pedacito de lenteja, lo he limpiado y te ha quedado muy brillante”. Así se hace mucho más agradable el cepillado.

Sobre la elección del cepillo, no recomiendo marcas comerciales, pero sí voy a decirles las características que los cepillos debieran tener: cerdas suaves, paralelas entre sí y, más o menos, con el mismo largo. Hay algunos que tienen las cerdas de la punta un poco más largas y están bien también si el resto son más o menos del mismo largo. Otro punto muy importante es que eviten comprar implementos de higiene oral de marcas blancas o desconocidas. Mejor utilizar de marcas conocidas que han dedicado tiempo a la investigación para la elaboración de los cepillos. Lo que hay que garantizar es que las cerdas sean suaves y que el cepillado sea una experiencia agradable para el niño/a. Hay que fomentar que la limpieza sea suave y sin daño.

¿Qué importancia tiene el flúor y los enjuagues bucales? Acá en Chile se ha discutido bastante la efectividad de los enjuagues bucales infantiles. ¿Tú los recomiendas para el uso durante la primera infancia?

Lo que puedo darles son referencias que tengo a partir de lo que he conocido gracias a experiencias en la universidad y en el desarrollo de mi profesión. Nosotros hacíamos experimentos con dientes humanos extraídos y donados en clases de bioquímica. Eran experimentos muy interesantes  en que sumergíamos los dientes en ambientes ácidos, como vinagre, por ejemplo, y luego sumergíamos otro diente en flúor y posteriormente lo llevábamos al ambiente ácido. Y de verdad, la diferencia es abismante. Es una excelente manera de comprender la dinámica de desmineralización y remineralización que ocurre espontáneamente en la boca, mientras nosotros comemos, según el ph de los alimentos. De verdad se ve la diferencia cuando un diente está expuesto al mineral flúor y cuando no, ya que ayuda a remineralizar. La administración de flúor ha sido muy polémica en diversos sitios, pero es muy importante que su aplicación se adapte al nivel de uso que exista en la zona. Por ejemplo, si el agua está fluorurada o si la dieta que tiene la persona es abundante en flúor, quizás no se necesite constantemente de la aplicación de flúor en el dentista, o en enjuagatorios, o en pastas dentales.

Además de las caries, ¿cuáles otras enfermedades son comunes hoy en la primera infancia y que debieran preocupar a los padres?

Otras cosas que vemos en niños son los hábitos de succión. Por ejemplo, el uso del chupete o los hábitos de succión digital, que el niño pueda chuparse el dedo pulgar, el dedo índice o varios dedos a la vez. Tenemos que ver si es un hábito constante y, de ser así, cómo lo va dejando. Tenemos que ir observando esto a través del tiempo para mantenerlo controlado.

Otra cosa que llama mucho la atención durante la infancia son los posibles traumatismos y las posibles fracturas que puede haber en los dientes con las caídas donde es recomendable acudir de inmediato al odontopediatra para que evalúe este tipo de situaciones.

Hemos hecho mención de tus sitios web y de tus talleres de salud bucal online. Queremos preguntarte, Louma, ¿cómo los chilenos podrían tener acceso a ese tipo de contenidos por internet?

Estoy ofreciendo talleres de salud bucal online, que los he grabado, porque tengo lectores en todas partes del mundo y la idea es que cada quien pueda verlos en horarios diferentes y de acuerdo a sus posibilidades. Siendo padres, quizás no pueden estar las dos horas seguidas atendiendo los contenidos del taller, porque tienen que parar un momento y ver al niño. Entonces lo he grabado para que puedan acceder al taller y pueden revisar el registro según su disponibilidad. Pueden acceder en el enlace www.consultaodontologica.com.

Para la gente que me sigue desde Chile, he hecho un certificado de descuento al 50% del precio normal, al que pueden acceder en el enlace chile.consultaodontologica.com

Louma te queremos agradecer por este contacto desde tan lejos y por aportarnos con tu experiencia, esperamos que tus consejos sean de mucha utilidad para nuestras familias ¡Muchas gracias!

*Entrevista radial realizada en el Programa “Creciendo Juntos” de Chile Crece Contigo, emitido por Radio Cooperativa el 22 de abril de 2012.
**Louma Sader es también coautora del libro “Una nueva maternidad” y responsable de los sitios http://www.amormaternal.com y http://www.consultaodontologica.com


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