Fomento Lector en la Primera Infancia

Fomento Lector en la Primera Infancia Fomento Lector en la Primera Infancia

Para guaguas: 0 a 8 meses

En el primer período, cuando nuestra guagua por fin ha llegado a casa, pasamos micho tiempo con ella, amamantándola, mudándola, bañándola, trayéndola en brazos, incluso viéndola dormir. Es un tiempo muy íntimo para compartir y disfrutar su nueva presencia. Y ese tiempo lo pueden enriquecer, tú y todos los miembros de tu familia.

Cuando tu guagua esté siendo amamantada o cuando ya la has mudado y acostado, cuéntale un cuento o una historia cualquiera, provenga o no de un libro, porque también puedes inventarla o relatar una que provenga de tu familia o abuelos. Puedes además cantarle, no importa que no tengas buena voz; siempre tu voz será más próxima y cercana que la que provenga de un disco grabado.

De pronto te parecerá que tu guagua no escucha nada o no entiende, porque no reacciona a la historia que le cuentas; puede suceder incluso que se duerma. No importa. Es en esa edad en la que las personas pueden aprender más y a mayor velocidad que a cualquier otra edad.

Recuerda mantener libros siempre a su alcance al igual que si fuesen un juguete. Hay libros que a esa edad pueden morder o chupar. Y así, por ejemplo, cuando lo bañes, puedes poner libros que incluso dejes flotar, tal y como otros objetos en su tinta.

Ojo: recuerda que todo se lo llevan a la boca, incluso los libros. Estos pueden ser de género, plástico o cartón con puntas redondeadas.

Es en este período en el que estableces el vínculo más estrecho con tu hijo o hija. Tu presencia física, tu voz y tu cariño le van a marcar fuertemente. Las historias que le cuentes, la forma cariñosa y cercana en que lo hagas también.lectura03

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Comenzando a interactuar: 9 a 14 meses

A esta edad nuestra hija o hijo ya interactúa mucho más con nosotros: nos devuelve la sonrisa, comienza a pedir las cosas que quiere y podemos hablarle mientras come o cuando paseamos y, él o ella nos mira y nos presta atención.

Debemos aprovechar de leerle historias en momentos diferentes. Por ejemplo, al desayuno, al almuerzo, a la hora de la comida y, especialmente, cada noche antes de dormir.

Trata de sorprenderlo siempre con una nueva lectura, pero también vuélvele a contar aquella que ya le has leído varias veces.

Busca libros ricos en imágenes, colores fuertes y figuras que le sean reconocibles, como los de los animales, por ejemplo: esos siempre les encantan. Busca también libros duros o plásticos, para que los puedan comenzar a ver  por sí solos.

A esta edad el proceso de comprensión donde integran lo que van aprendiendo se acentúa, por lo que te recomendamos lecturas con frases cortas, que puedes repetir y que puedes indicar junto a imágenes para que pueda asociarlas con los sonidos de las palabras. En esta etapa son muy útiles los libros con sonidos,  y también los que juegan con números, rimas o canciones.

Este es un muy buen momento para comenzar a enseñarles canciones y juegos. Nuestros pequeños y pequeñas no siempre podrán cantarlas, pero se divertirán escuchándote, porque al reconocer la melodía tratarán de imitarte y además seguirán el ritmo al bailar.

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