¿Qué es?
Es un virus que afecta al sistema respiratorio y es la principal causa de bronquitis y neumonía en niños/as. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero afecta con mayor gravedad a niños y niñas menores de dos años, que son especialmente vulnerables a presentar complicaciones derivadas de la infección.
¿Cómo lo reconozco?
Sus manifestaciones pueden ir desde cuadros respiratorios altos como resfrío común, hasta cuadros más severos como bronquiolitis y neumonía, especialmente en niños y niñas menores de dos años.
Consulte a su médico si su hijo o hija presenta los siguientes síntomas:
- Respira rápido o con dificultad.
- Se ahoga al respirar o toser.
- Se queja o se le hunden las costillas al respirar.
Si su hijo es menor de tres meses, nació prematuro o pesó menos de dos kilos y medio al nacer, debe extremar la precaución y acudir al servicio de urgencia más cercano si presenta alguno de los síntomas recién descritos, y con mayor razón si:
- Deja de mamar o rechaza alimento.
- Tiene tos.
- Presenta fiebre.
Recuerde que la bronconeumonia no siempre se presenta con fiebre en niños menores de tres meses o prematuros.
¿ Existen grupos de mayor riesgo?
- lactantes con cardiopatías congénitas
- prematuros ( especialmente con displasia broncopulmonar)
- lactantes inmunodeprimidos ( cáncer, SIDA)
¿Cómo se contagia?
El VRS se transmite a través de secreciones respiratorias (saliva o mucosa) que se expanden en gotas al hablar, llorar, estornudar o toser. También a través de las manos y objetos que han estado en contacto con secreciones respiratorias de personas infectadas. Sobrevive en el ambiente por horas y entra por la nariz, la boca o los ojos.
Cuando alguien se contagia, incuba el virus por aproximadamente 5 días antes de presentar los síntomas, aunque el rango puede extenderse entre 2 y 8 días.
Además una persona puede volver a contagiarse varias veces.
¿Cómo prevenirlo?
- Lave frecuentemente sus manos, en especial, antes de tomar a su hijo/a.
- Mantenga lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y de manera complementaria hasta los dos años: los niños/as amamantados tienen menor riesgo de adquirir una infección respiratoria y menor riesgo de requerir hospitalización en caso de contagio.
- El virus sincicial se manifiesta como un resfrío común en adultos, por lo que es necesario evitar posibles contagios hacia los niño/as. Por tanto, restrinja las visitas de amigos y familiares que puedan estar contagiados y evite llevar a los niños/as a lugares donde haya aglomeración de gente (mall, supermercado, etc.).
- No envíe al jardín infantil o la sala cuna a los niño/as enfermos/as por una semana, ya que es un foco de contagio para los demás.
- Ventile diariamente su casa.
- Use solo una vez los pañuelos desechables y descártelos de inmediato. Lave sus manos después de limpiarse y al toser.
- Al toser tápese siempre la boca, y use el antebrazo para ello.
Tratamiento
El tratamiento de los casos no complicados es sintomático y se deben tomar medidas generales como:
- Mantener al niño /a hidratado.
- Bajar la fiebre cuando supere los 38 grados.
- Hacer lavado nasal permanente con motitas de algodón empapadas en agua con sal.
- Acostarlo en posición de semi – sentado. Procurando mantener el cuello estirado.
- Usar aerosoles broncodilatadores (puf) con indicación médica.
- En algunos casos, se puede recurrir a la kinesioterapia para movilizar las secreciones en los bronquios y aspirar las secreciones.
- Los casos complicados o severos requireen hospitalización.
Para más información consulte a Salud Responde al 600 360 7777