El sueño

El sueño El sueño

Dormir y regular el sueño, al igual que muchas otras actividades de la vida cotidiana, es un hábito que se aprende y, como tal, es importante enseñarle a tu hijo o hija a dormir.

Recuerda que durante los primeros días, la guagua no distingue entre el día y la noche, por lo tanto, es natural que se demore un tiempo en acomodar sus períodos de sueño. Por eso, aprovecha de descansar mientras tu guagua duerme.

¿Cuánto debe dormir?

Los primeros días, una guagua puede dormir hasta 23 de las 24 horas del día. Para cuando tiene dos semanas, el promedio es de 16 a 18 horas diarias. Usualmente, duerme de tres a cuatro horas seguidas con breves períodos en que despierta la mayoría de las veces para mamar, tanto en el día como en la noche.

Alrededor de los tres meses de vida se empiezan a regular las horas de sueño.

En promedio, los niños y niñas a los 6 meses de edad, duermen entre 11 y 14 horas en total, entre las siestas del día y el sueño nocturno, pero el rango puede ir desde 9 a 18 horas.

Edad Horas Sueño Diurno Sueño Nocturno
0-2 meses 12-16 50% varias secuencias a lo largo del día 50% varias secuencias a lo largo de la noche
3-6 meses 10-15 30-40% varias siestas 60-70 varios despertares
6-9 meses 11-14 20-25% Dos(o3) siestas: mañana y tarde 75-80% varios despertares
9-12 meses 10-13 15% Dos siestas más reducidas 85%. Son posibles varios despertares

Tabla extraída de Cariño y Teta. Manual de instrucciones del bebé para torpes. Rosa M. Jové. (2011)

Mantén la lactancia a libre demanda; es probable que si no has estado durante el día o te has reincorporado al trabajo, tu guagua mame más veces de noche, permítele que así sea, eso ayudará a que mantengas tu producción de leche y poco a poco volverá a regularse en sus horarios.

Para que duerma seguro/a:

Utiliza guías de teléfono u otro objeto que te permita inclinar el colchón de la cuna en un ángulo de 30 grados. Coloca bajo el colchón una base, como una tablita, para que no se doble.

Al dormir coloca a tu guagua en posición de espalda, boca arriba.

No uses almohada hasta los 12 meses y no le abrigues demasiado.

Algunas recomendaciones para que hacer dormir a tu guagua sea más fácil:

Es importante transmitir seguridad y tranquilidad en el momento de acostarse. Intenta  hacerla dormir de la misma manera todos los días, con una canción, un tuto, un peluche o meciéndola, para que tu guagua se acostumbre a anticipar que es hora de dormir. Con el tiempo la guagua aprende que “llegó la hora de dormir”.

Es bueno bajar la luz y los estímulos durante la noche, en las siestas del día esto no es necesario.

Puede ser útil si bañas a tu hijo o hija antes de dormir, así estará más relajado y tendrá un mejor sueño.

Cuando tu guagua esté despierta, sácala de la cuna, para que aprenda que la cuna es para dormir.

Puede ser útil cantarle una canción, poner una música tranquilizadora, leerle un cuento, darle un masajito o mecerla suavemente.

Para acostar a tu guagua, asegúrate de que esté recién mudada y que no tenga “chanchitos”. Cada vez que la acuestes a dormir ponle el mismo “escenario”: con su manta o juguete favorito.

Recuerda: Nunca dejes llorar a una guagua sin consolarla.

Si tu guagua llora durante la noche, atiéndele rápidamente, para que su llanto no aumente y así concilie nuevamente el sueño con mayor facilidad. Trata de ir de menos a más en las acciones que haces para calmarle, para evitar despertarle aún más:

- Acércate y haz “shhh”

- Tócale y háblale suave

- Cántale su canción de dormir

.. si no ha podido calmarse acostada, entonces tómale en brazos, mécele, averigua si su llanto es por necesidad de mamar, muda u otro, y vuelve a repetir la rutina que usan para la hora de dormir.

Recuerda usar una luz tenue.

Puede ser útil no cambiar el pañal en la noche a menos que tu guagua este hecha caca, para no despertarla con el cambio de posición.

Si elegiste usar chupete, te recomendamos:

Verifica que sea anatómico, es decir, que no produzca deformación de paladar.

El chupete es una herramienta de consuelo alternativa y no reemplaza la capacidad del papá y la mamá de consolar a su guagua, sino que a veces es una ayuda. Por ello te recomendamos que su uso sea lo más esporádico posible o limitarlo a que lo use sólo en la cuna. Retíralo después de que se duerma; no lo untes con azúcar, jugos o dulces y comienza su retiro antes de los dos años.

No lo utilices para callar un llanto, sin antes verificar la razón.

Si quieres saber más de este tema:

Leer: Columna Ps. Rosa Jové “Manejo respetuoso del sueño”.

Escuchar: Programa radial “Creciendo Juntos”: Entrevista a Ps. Rosa Jové “Manejo respetuoso del sueño”.

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