Los niños de 4 a 7 años

Los niños de 4 a 7 años Los niños de 4 a 7 años

A partir de los 4 años, los niños y niñas comienzan a tomar conciencia de los sentimientos de otras personas y cómo sus acciones influyen en los demás. Ya son capaces de empatizar con los sentimientos de otros, pudiendo así realizar acciones para defender, ayudar y colaborar con las demás personas.

Asimismo, ya han aprendido a regular sus formas de expresión en algunos contextos y situaciones.

Es importante que en esta etapa los apoyemos para que se sientan seguros de sí mismos, desarrollen su creatividad y sean capaces de establecer relaciones saludables con las demás personas.

Relación con pares y adultos

Respecto de la recreación, los niños y niñas comienzan en esta etapa a tener compañeros habituales de juego o amigos. Son capaces de trabajar en equipo, distribuyéndose las tareas, cumpliendo aquellas de las que se han hecho cargo y respetando el trabajo de los demás. También comienzan a establecer relaciones de confianza con adultos, iniciando conversaciones y respondiendo a sus preguntas.

El lenguaje

Los niños de cuatro años se expresan con frases completas, lo que aprovechan para inventar historias, aprender canciones, jugar con las palabras y hacer muchas preguntas, particularmente las que implican “¿Por qué…… y por qué?” Por estas razones, es una etapa en la cual los niños y niñas quieren explorar, conocer y comprender todo aquello que llama su atención.

Desarrollo del pensamiento

En general, a esta edad los niños/as son capaces de concentrarse en una actividad específica por períodos más largos (entre 20 y 30 minutos), por lo tanto pueden planificar algunos trabajos o retomar una actividad interrumpida. Sienten “orgullo” por sus logros y comienzan a sentirse trabajadores.

Es importante entonces reforzar y animar a los niños en sus iniciativas por alcanzar metas, de manera de generar confianza en ellos mismos y en sus capacidades.

Apoyemos a los niños a que realicen actividades por iniciativa propia. Por ejemplo, que propongan sus propios juegos, que resuelvan más autónomamente las dificultades simples que se les presenten y que puedan participar en la solución de problemas más grandes.

Es importante que en esta etapa se impulse el desarrollo de sus capacidades de cuestionar y observar, además de estimularlo/a  a practicar el trabajo en equipo.

Motricidad

Es un período en que los niños y niñas realizan acciones que requieren coordinación, equilibrio y control fino de sus movimientos.

Podemos incentivarlos a realizar actividades tales como: saltar en un pie, atrapar pelotas, dar saltos desde pequeñas alturas, andar en bicicleta, plegar papel, dibujar figuras y letras.

Si revisas las secciones de actividades para compartir, encontrarás ideas interesantes para que ellos/as realicen.

Salud bucal

A los 6 años comienzan a aparecer en la boca los primeros dientes definitivos, que son los primeros molares.

Usualmente el primer diente aparece a los cinco o seis meses y son los incisivos centrales inferiores; el resto de los dientes aparecerá de manera rápida durante los siguientes seis meses.

A esta edad, el cepillado debe ser aún más eficiente que antes para mantener sanas las piezas dentarias que van saliendo.

Un niño/a a los 6 años ya se puede cepillar solo/a, pero aún debe ser supervisado por un adulto, hasta que sepa escribir bien (esa es la mejor manera de saber que ya ha desarrollado su motricidad fina).

Una vez terminado el cepillado, debe escupir el exceso de pasta y no enjuagarse, en especial en el cepillado antes de dormir. Así quedará pasta dental en su boca, lo que asegura presencia y acción del flúor por un tiempo adecuado.

Control de esfínteres

Si bien los niños/as suelen lograr el control de esfínteres entre los 2 y 3 años y medio , existe la posibilidad de que algunos niños/as vuelvan a tener problemas en edades posteriores, ya sea por una dificultad física o psicológica. Es importante pensar en las posibles causas de esta conducta y consultar a un especialista.

A continuación podrás encontrar algunas sugerencias a considerar, pues sin duda esta es una situación difícil para ti y para tu niño/a.

Ideas prácticas para los niños y niñas con dificultades para controlar esfínteres durante la noche:

  • La hidratación y el consumo de agua durante el día es muy importante, sin embargo, es importante tener ciertas consideraciones con los niños y niñas que recién están en proceso de controlar sus esfínteres. Se debe aprovechar el día para beber harto líquido, pero es importante disminuir el consumo durante la tarde y las horas previas a acostarse a dormir.
  • Hacer pipí justo antes de dormirse. Esto parece bastante evidente, sin embargo es posible olvidarlo o no reparar en que el niño/a se acuesta pero no necesariamente se duerme inmediatamente. En este caso, es importante volver a llevarlo al baño si ha pasado un rato considerable.
  • Es importante facilitarles el acceso al baño. Una pequeña luz encendida o una linterna a la mano en la pieza pueden ser importantes ayudas para que el niño/a se levante más fácilmente al baño cuando sienta la necesidad.
  • El pijama o la camisa de dormir también pueden adecuarse para facilitarles el proceso de  ir al baño. Puede resultar muy frustrante para el niño llegar al baño pero no alcanzar a desabrochar su pijama y subir la tasa del baño.
  • Si el niño ya ha controlado esfínteres antes, es posible que se sienta infantilizado si se le propone el uso de una bacinica, pero es importante explicarle que puede ser un secreto. El niño/a puede esconder la bacinica debajo de su cama, “sólo para casos de emergencia” y al día siguiente vaciarla él mimo en la tasa del baño (si tiene la edad como para hacerlo) o pedir ayuda al adulto de confianza.

Para apoyar al niño/a y evitarle momentos que le generen mayor incomodidad y vergüenza, una idea que agradecen, es la de echar ellos mismos sus ropas sucias en la lavadora o canasta de ropa durante la mañana.

Una noche agradable puede pasar por pequeños y simples gestos: leer un cuento juntos antes de dormir y desearle una buena noche es una señal de cariño y confianza para él/ella.

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