A esta edad, el niño/a experimenta la contradicción entre su deseo de autonomía y el deseo de descansar en los padres para experimentar una sensación de protección.
Comenzará a dar sus primeros pasos semanas después de mantenerse en pie sin apoyo y es probable que en esos días tenga pequeños retrocesos, los que superará en la medida que se sienta más seguro/a, por lo cual tu apoyo y estímulo son fundamentales.
¿Te has dado cuenta que tu niño/a avanza pero siempre te está mirando y buscando?.
Camina, avanza, retrocede o va hacia ti. Si te pones tras él/ella, dará unos pasitos, avanzará pero girará a mirar si estás ahí constantemente.
Esto es muy importante y característico de los niños/as que empiezan a caminar. Quieren explorar y probar esta nueva experiencia pero te necesitan para sentirse seguros de hacerlo.
Si tú no estás ahí para animarlos, es probable que demoren más en atreverse a caminar.
Esta actividad coincide con que los niños/as aprenden que las cosas permanecen aún cuando dejen de verlas. Es decir, hasta ahora los niños pensaban que las cosas desaparecían, no existían cuando no estaban a la vista… o sea “si no veo a mi mamá: ¡no existe!”.
Cuando se “tambalee” o se caiga, es importante que reacciones rápido pero ojalá sin transmitirle sentimientos de miedo o de peligro, sino de la seguridad de que tú estás ahí para ayudarlo, que es normal y lo está haciendo muy bien. A él/la le resulta muy placentero ser el centro de la atención.
Ahora que tienes un niño/a más autónomo, es importante revisar la seguridad de la casa. Es necesario ver si existen peligros a su alcance como enchufes, tijeras, vidrios u objetos que se puedan romper. Podrás encontrar más sugerencias en la sección Cómo prevenir accidentes en la casa.
La mayoría de los niños/as comienza a caminar solos entre los 12 y 15 meses. Si a esta edad no lo ha logrado es recomendable preguntarle al pediatra en su próximo control de salud para descartar alguna dificultad en su desarrollo.

Actividades de estimulación a partir de los doce meses:
• Entrégale diferentes objetos que pueda meter dentro de otros, como cajas y cubos.
• Ayúdalo/a a que camine, estabilice y mejore su marcha, de manera libre si ya camina solo, o tomado de tu mano si aún no tiene la seguridad suficiente. Así irá adquiriendo equilibrio y seguridad.
• Cuando lo lleves de la mano, pídele que se agache a recoger un juguete del suelo.
• Haz que el niño/a dé patadas a una pelota liviana mientras camina.
• Haz que empuje o tire juguetes con ruedas mientras camina. Para el niño/a es más entretenido si el juguete emite música o sonidos al rodar.
• Haz que el niño/a cargue cosas de un lado hacia otro. Pídele, por ejemplo, que te traiga un muñeco.
• Haz que el niño/a camine en línea recta sobre una superficie angosta, como una tabla de 20 centímetros de ancho, colocada sobre el suelo. Cuando los niños y niñas comienzan a caminar, dan pasos con las piernas aún muy separadas. Este ejercicio los ayuda a situarlas en su eje.
Si quieres saber más sobre esto, escucha este capítulo del programa radial de Chile Crece Contigo